La posibilidad de que Novak Djokovic juegue el Abierto de Australia está cada vez más lejana. La negativa del serbio a vacunarse abrió toda una novela que parece no tener fin, ya que en principio el tenista había solicitado una exención de vacunación para ingresar a Australia, pero finalmente no pudo entrar al país.

Si bien le otorgaron esa excepcionalidad, errores en su documentación y su visa para entrar al país oceánico, uno de los más exigentes en materia de ingreso, hicieron que Djokovic estuviera demorado en el aeropuerto con orden de abandonar el país.

Y el que se refirió al caso fue Rafael Nadal, otra de las raquetas importantes y más esperadas que tiene el torneo. Tras vencer a Ricardas Berankis por el Melbourne Summer Set, torneo previo al primer Grand Slam del año, fue consultado por la situación del Nole y fue contundente:

"Si quisiera, estaría jugando sin problemas en Australia. Él ha tomado sus propias decisiones y todo el mundo es libre de tomar sus propias decisiones, pero entonces hay consecuencias. Es una lástima por él, pero el mundo ha sufrido suficiente, hay que vacunarse", declaró el español.

Además de defender la vacunación, Nadal también hizo foco en la intención de la organización de hacer una excepción con Djokovic par permitirle el ingreso al país: "Es normal que la gente de aquí se frustrara. Han pasado confinamientos muy duros, la gente no podía viajar de un estado a otro"

Mientras, el serbio apeló la decisión de las autoridades de expulsarlo del país y estará hospedado en un hotel de refugiados hasta el lunes, cuando se decida su futuro. A pesar de eso, muchos se indignaron por las posibilidades que tiene Djokovic de pelear su estadía, mientras la tenista rusa Natalia Vikhlyantseva, número 194 del ranking, no tuvo forma de ingresar al país por estar vacunada con la dosis de Sputnik, la cual no es reconocida por el gobierno australiano.

El cuadro principal del torneo comenzará el 17 de enero