Naomi Osaka tuvo un regreso al circuito para nada desapercibido. Tras su ausencia de la competición tras Roland Garros para priorizar su salud mental y reaparecer como la encargada de encender el pebetero olímpico en Tokio 2020, la tenista ha generado mucha atención. Y no solo por su juego.

Osaka se metió en tercera ronda del Masters 1000 de Cincinnati tras vencer a la local Coco Gauff por 4-6 6-3 6-4. Pero durante la conferencia de prensa volvió a aprovechar la presencia de los medios para dejar mensajes sociales respecto a lo que sucede en el mundo.

"Con todo lo que está pasando en Haití y en Afganistán, el mundo está enloqueciendo realmente. Y creo que es una locura que yo esté aquí golpeando una pelota de tenis con una raqueta y que la gente venga a verme jugar", declaró post partido. Cabe mencionar que su padre nació en el país caribeño afectado por el huracán Grace.

Osaka había declarado, antes de su retiro del circuito, que las conferencias de prensa le causaban presión y estrés. Pero ahora las está utilizando como medio de desahogo y para dejar mensajes sobre su situación, como el que donará su premio del torneo a las víctimas haitianas.

"Muchas cosas me condicionaron e indujeron a tener miedo de hablar con la prensa. Tenía miedo de los comentarios en caso de una derrota. Debería sentirme una ganadora en la vida, y el hecho de que haya tanta gente viniendo a verme debería hacerme sentir realizada. En cambio, comencé a no sentirme así, aunque podría parecer ingrata", finalizó la japonesa.