Roger Federer le habían hablado muy bien de la remodelación de Roland Garros y tenía claro que no quería colgar la raqueta sin pisar la nueva Philippe Chatrier, que vio como en 2009 completaba el 'Grand Slam' tras derrotar en la final a Robin Söderling, verdugo de Rafael Nadal en los octavos de aquella edición.

Federer, con tres partidos disputados en la presente temporada por culpa de una doble artroscopia en su rodilla derecha, volvió a ganar en un gran escenario 489 días después de superar a Tennys Sandgren en los cuartos del Open de Australia 2020.

La pandemia le ha ayudado a mantenerse en el 'top10' mundial a pesar de haber jugado dos torneos en ese intervalo de tiempo: Doha y Ginebra. El octavo favorito del Abierto galo se deshizo este lunes de Denis Istomin, 204 de la ATP y procedente de la fase previa, por un tanteo de 6-2, 6-4 y 6-3. El uzbeco se quedó sin una sola opción de 'break' sobre el majestuoso saque de la leyenda de Basilea. Él sí se apoderó en cinco ocasiones del servicio de su adversario para firmar una estadística de 48 ganadores y 20 errores no fozados.

El campeón de 20 grandes, líder en esa clasifcación desde Wimbledon 2009 cuando superó al estadounidense Pete Sampras, suma 71 victorias en la tierra de París. Parece muchas, pero son pocas comparadas con las 102 que atesora en Australia y las 101 de Wimbledon.

Precisamente es sobre la hierba del All England Club donde Roger se ve aún capaz de desempolvar su palmarés de 'majors', que no se mueve desde en 2018 se impuso a Marin Cilic en la Rod Laver Arena de Melbourne.

"Mi objetivo no es Roland Garros sino Wimbledon", remarcó tras caer ante el español Pablo Andújar en su debut en Ginebra. A sus casi 40 años, se verá obligado a acudir a los Juegos de Tokio porque es imagen y embajador de Uniqlo, el gigante asiático del téxtil que le paga 30 millones de dólares por temporada.

"Creo que le quedan dos años de tenis", se atreve a aventurar Mats Wilander, una de las voces más autorizadas del tenis mundial.

Silencio antes del torneo

A Federer le espera en la segunda ronda Marin Cilic, verdugo del invitado francés Arthur Rindeknech. El suizo, al igual que Serena Williams, declinó atender a los medios en la previa de Roland Garros para aislarse al máximo. Esta maniobra ha coincidido con la negativa de Naomi Osaka de atender a los medios durante su participación en los Internacionales de Francia.

Cabe recordar que por primera vez en la historia el 'Big Three' de la raqueta, dígase Nadal, Novak Djokovic y Roger, comparten el mismo lado del cuadro en un 'Grand Slam'.