Andrey Rublev ha sido una víctima más del animal competitivo voraz que es Novak Djokovic y que desgarra cualquier atisbo de resistencia y hace que tenistas del Top-10 parezcan meros principiantes, al verse carentes de argumentos para ponerle en aprietos. Venció Nole por 6-1 6-2 6-4 y accede a semifinales rebosante de confianza. Su próximo rival, quién sabe si víctima, será la revelación Tommy Paul.

El campeón de 21 títulos ‘major’ alcanza por décima vez las semifinales a orillas del Yarra y se sitúa tercero en este capítulo, en una lista liderada por el suizo Roger Federer, con 15 participaciones en la ronda previa a la final. El serbio, cuarto de la ATP y posible número uno si gana el torneo, completó en cuartos de final una actuación brillante ante un espeso Rublev, que no fue capaz de cambiar de estrategia para impedir que el balcánico volviera a lucirse en su querida Rod Laver Arena.

Djokovic, campeón de nueve ediciones del Abierto de Australia cerró el choque con 13 saques directos, 30 golpes ganadores y salvó las cinco pelotas de rotura que ofreció. “Este es mi segundo mejor partido por detrás del que jugué con Alex De Miñaur”, dijo Djokovic tras su victoria y agregó: “Tienes que hacer ajustes y adaptarte con este viento”.

“Echo de menos jugar a tenis en los días libres entre partidos, pero es importante asegurar que la pierna esté lista para la competición. Vamos a dedicarle una sonora ronda de aplausos a Roger. Me gustaría retarle a una carrera esquiando”, dijo al recordar su primera semifinal de Grand Slam ante el suizo Roger Federer.

Su siguiente rival será el estadounidense Tommy Paul (actual número 35 del ranking), que despertó del sueño a su compatriota de 20 años Ben Shelton. El choque entre dos tenistas que nunca se enfrentaron augura un duelo con largos intercambios, consecuencia de la consistencia que ambos han demostrado en sus últimos choques para hacerse un billete para las semifinales del Abierto de Australia. Será la primera vez para el estadounidense entre los cuatro mejores de un Grand Slam