Lejos de terminarse la polémica luego del fallo de la justicia, la situación de Novak Djokovic en Australia parece cada vez más complicada, a pesar de que el tenista fue liberado y ya se encuentra entrenando en las instalaciones del Melbourne Park.

Más allá del fallo de la Justicia, las autoridades fronterizas continúan investigando antes de la decisión de Alex Hawke, el Ministro de Inmigración, quien tendrá la última palabra sobre el caso. Y este podría dar un giro inesperado que pondría contra las cuerdas la estancia de Nole en el país.

Desde el lado del Gobierno Australiano, continúa el trabajo de las autoridades fronterizas, que se encuentran investigando cada uno de los cabos sueltos del caso antes de la determinación de Hawke. El Ministro, en tanto, confirmó que aplazó su decisión para el miércoles.

"En línea con el proceso debido, el ministro Hawke considerará la cuestión a fondo. Como el asunto sigue en desarrollo, por motivos legales es inapropiado hacer más comentarios'', indicó un vocero de Hawke. En las últimas horas, además, surgieron nuevas dudas con respecto a las pruebas presentadas por Nole y salieron a la luz contradicciones en sus declaraciones.

Las autoridades investigan una posible mentira del serbio en su declaración de ingreso a Australia. Allí aseguró que no había realizado ningún viaje en los 14 días previos a su llegada al país oceánico. Sin embargo, según sus documentos y fotos publicadas en sus redes sociales, el serbio pasó Navidad con su familia en Belgrado y luego se trasladó a España, desde donde partió el 4 de enero a Melbourne.

Las leyes australianas consideran como una "ofensa seria" una declaración falsa y que puede acarrear una pena máxima de hasta doce meses de cárcel. Por lo tanto, la investigación es necesaria y la situación de Djokovic está lejos de haberse solucionado.