Los Juegos Olímpicos son el deseo de todo atleta. Representar a su país en la máxima cita del deporte mundial con millones de personas viendo la actuación es algo que todos sueñan con vivir un día. Ese era el sueño de seis nadadores de la delegación de Polonia que tuvieron que regresar a casa desde Tokio al darse cuenta que habían sido seleccionados por error.

El incidente ocurrió al llegar a la Villa Olímpica. La Federación Internacional de Natación permite hasta 17 nadadores por equipo según el ranking de clasificación, pero la Federación Polaca envió 23. Al hacer los trámites correspondientes en Tokio, la organización de los Juegos notó que había seis deportistas que no estaban inscriptos por superar el máximo permitido y que debían regresar al no poder competir.

Una de las seis nadadoras afectadas, Alicja Tchorz, que ya había sido olímpica en 2012 y 2016, expresó su enojo por la situación: "Imagínese dedicar cinco años de su vida y luchar por otro comienzo en el evento deportivo más importante, renunciar a su vida privada y al trabajo, sacrificar a su familia y su dedicación resulta en un fracaso total".

El presidente de la Federación Polaca de Natación, Pawel Slominski, dio la cara en un comunicado y aseguró estar apenado por lo ocurrido a sus deportistas: "Expreso gran pesar, tristeza y amargura por la situación. Esto no debería ocurrir, y la reacción de los nadadores, sus emociones y el ataque a la Federación Polaca de Natación es comprensible para mí y está justificado. El error se debió al deseo de permitir que participen en los Juegos el mayor número posible de jugadores y entrenadores".

De todas formas, todos los nadadores de la delegación, tanto los que pueden competir como los que no, han firmado una nota solicitando la inmediata renuncia de los directivos polacos por el error.