El abogado canadiense Richard McLaren realizó una investigación independiente, en la cual afirma que varias peleas de boxeo correspondientes a los Juegos Olímpicos de Río 2016, fueron amañadas con los jurados modificando a conciencia los fallos.

Ching-Kuo Wu, entonces presidente de la Asociación Internacional de Boxeo (AIBA), y el entonces director ejecutivo Karim Bouzidi habrían sido cómplices de permitir que ocurriera esto, según la investigación que exculpa a los deportistas.

En este punto responsabiliza a una vasta red de “manipulación de combates” que involucra a árbitros y jueces “obedientes y cómplices” que actúan bajo “una cultura de miedo, intimidación y obediencia” creada por el organismo.

En respuesta al informe, AIBA indicó que ha “tomado nota de los hallazgos con respecto al torneo de boxeo de Río 2016 con preocupación y confirmó que se han implementado amplias reformas para garantizar la integridad deportiva en las competencias actuales de AIBA”.

Uno de los casos detallados en el informe es el correspondiente a la semifinal de los 56 kg, en el que Sofiane Oumiha (Francia) venció a un mongol y accedió a la final del torneo. Según una testigo, se repartieron 250 mil dólares a las autoridades, tanto jueces como al árbitro, para garantizar la victoria del francés.

"Ahora debemos examinar de manera cuidadosa el informe y ver los pasos que debemos tomar para asegurar la justicia. Lo importante es que nos aseguremos de que los mecanismos estén en su lugar para demostrar que los resultados están por encima de toda sospecha", añade en un comunicado de la Federación Internacional.