Cuando salió el calendario de la temporada de la NFL, nadie puede negar que haya buscado si se enfrentaban Buccaneers y Patriots durante esta temporada regular. Y así fue. Este fin de semana, Tom Brady jugará ante su ex equipo, en el que hizo historia.

La salida de Brady de Nueva Inglaterra fue un baldazo de agua fría para los fanáticos de la franquicia. Pero el mariscal de campo quería otros desafíos y el equipo no estaba preparado para seguir siendo competitivo. Por eso Brady se fue a Tampa Bay donde en su primera temporada, guió a los Bucs al campeonato.

Durante esa primera campaña, ambos equipos no se vieron las caras, posponiendo el inevitable encuentro para la presente temporada. Y por la semana cuatro de la NFL, Tampa Bay y Brady visitarán a los Patriots en el Gillette Stadium.

"Es más difícil jugar ante ellos, no tanto preparar. Hay muchos grandes jugadores, bien entrenados, que juegan duro e inteligente. Son grandes amigos, será divertido competir ante ellos, lo hicimos mucho en los entrenamientos, pero en un partido, será difícil", declaró en conferencia de prensa en la previa del partido.

Además del hecho de enfrentarse al equipo y a su entrenador Bill Belichick, con el que ganó seis anillos de campeón en la franquicia, Brady también estará ante el hecho de que, seguramente, en dicho encuentro supere la marca de más yardas por pase en la historia de la liga.

Por lo tanto, todo lo que hay en juego para los Bucs, que vienen de perder el último encuentro, hace que el mariscal minimice las emociones: "Después de 20 años en New England, tengo muchos pensamientos buenos, recuerdos y emociones de ese lugar. Tengo muchos amigos ahí, pero saben que les quiero partir el trasero esta semana. Cómo me siento solo importa cuando haya terminado el juego".