Todas las expectativas del Manchester United están siendo devoradas por el agujero negro que hay en su defensa. Ni los goles de Cristiano Ronaldo, ni las paradas de De Gea. Nada puede escapar a unos desajustes y errores atrás que se están llevando por delante a Ole Gunnar Solskjaer y a cualquier opción de luchar por la Premier. Expulsiones, despistes, fallos. Todo sale mal. Se autodestruyen en cada duelo. En Vicarage Road, frente al Watford, los volvieron a coleccionar cayendo goleados 4-1 frente al Watford. Se descompusieron y fueron humillados

El noruego, que sobrevivió a las derrotas frente al Liverpool por 0-5 y ante el Manchester City 0-2 en Old Trafford, sigue bailando sobre el alambre. Y en el agua cada vez hay más tiburones. Su continuidad en el United se complica a cada derrota. Cada vez es más difícil de digerir. Los 'red devils' sólo han ganado uno de sus últimos siete partidos en Premier.

Una racha que les deja fuera de Europa, a un mundo del liderato, ya que están a 11 puntos del Chelsea, y con la cuarta plaza a cinco puntos. El proyecto más ambicioso de los mancunianos de los últimos años, con la llegada de Cristiano Ronaldo incluída, ha pasado de soñar con el título a tener que sudar para terminar entre los cuatro primeros.

Los Diablos Rojos tuvieron una primera parte para olvidar contra el Watford, que dilapidó sus opciones. Y eso que David De Gea atajó un penal a Ismail Sarr a los once minutos. Lo atajó, el VAR mandó repetirlo y lo volvió a detener.

Pero el aviso no fue suficiente para un United que recibió dos goles antes del descanso. Primero Joshua King desde el área pequeña y luego el propio Sarr con un disparo cruzado. Solskjaer estaba fuera y recurrió al que nunca recurre. A un Donny Van de Beek que salió desde el banquillo y recortó distancia aprovechando una asistencia de Cristiano Ronaldo.

Pero cuando parecía que la remontada se podía llevar a cabo, Harry Maguire se fue expulsado y en el tiempo añadido, cuando parecía que nada podía ir a peor para el United, Joao Pedro hizo el 3-1 en el 93 y Emmanuel Dennis el 4-1 con el tiempo prácticamente cumplido.