En algunas culturas, los funerales se convierten en fiestas para recordar con alegría al que se ha ido. Leo Messi está muy vivo, ya feliz en el PSG, pero su adiós amenazó con convertir el Camp Nou en un velatorio en el inicio de Liga.

No fue así porque el Barça eligió disfrutar, desde el primer aficionado de los 20.384 que regresaron por fin al estadio hasta el último jugador que lo dio todo para derrotar 4-2 a la Real Sociedad. Con brillo, el de los primeros 60 minutos, y con sufrimiento, el de los últimos diez, pero los tres puntos se quedaron en casa con un héroe inesperado: Braithwaite, autor de de dos goles y de la asistencia de la sentencia.

Ronald Koeman sorprendió de inicio dando la titularidad a Eric García, que llevaba tres entrenamientos con el grupo tras incorporarse después de los Juegos Olímpicos, los mismos que otra medalla de plata en Tokyo como Pedri, también titular aunque en su caso con el aval de su extraordinaria pasada temporada que para él es como si fuese la misma porque todavía no ha descansado porque también brilló en la Eurocopa.

Lo de Eric sí fue llamativo porque es un refuerzo joven que en su vuelta a casa ya ha sentado en el banquillo a Ronald Araujo y Clément Lenglet. Ahora se entiende más que el técnico holandés pidiera su fichaje en enero. como ocurrió con Memphis Depay. Iban a ser titulares entonces y ya lo son ahora.

Los tres olímpicos de la Real Sociedad, Zubimendi, Miker Merino y Oyarzabal, jugaron de inicio igualmente. Los dos entrenadores valoraron que llegan con un punto de forma ideal por no haber hecho vacaciones y estar compitiendo hasta el pasado sábado. Ya descansarán cuando se pueda. Sólo faltó el lesionado Mingueza en ese sentido.

Los 20.384 aficionados que volvieron a dar color a la grada del Camp Nou tras 526 días de fútbol silencioso demostraron desde los prolegómenos que tenían ganas de Barça por encima de todo. Y los jugadores lo agradecieron saliendo lanzados, con alegría en el juego e intensidad, más cerca de la reivindicación que de la lamentación por la marcha del que nunca se tuvo que ir.

La primera acción a los pocos segundos ya fue un indicio. Braithwaite, que compartió un tridente dinámico y con intercambio de posiciones con Memphis Griezmann, ya puso a prueba a Remiro. Dio paso a minutos de rápida circulación de balón y agresiva presión alta para recuperarlo y encerrar a la Real en su parcela.

Curiosamente, señal de buen trabajo colectivo, las mejores ocasiones llegaron en la estrategia. Griezmann rozó el gol en el 9,' con un remate acrobático desviado, y en el 11', con un cabezazo al larguero, tras dos córners scados en corto y con centros de Alba Memphis.

Fueron el anticipo del 1-0, esta vez tras una falta templada al punto exacto por Memphis, llamado a dar mucho en ese arte del juego, y cabeceada de forma brillante por el jugador más aclamado, Gerard Piqué. Su gesto de bajarse el sueldo  para que pudieran ser inscritos Memphis, Eric y Rey Manaj fue valorado por la afición. Con el gol, conexión total.

Memphis buscó el 2-0 en boca de gol tras servicio de Braithwaite y también probó una vaselina lejana.Remiro  tapó con reflejos el primer intento y reaccionó a tiempo en el segundo.

El Barça perdió algo de fuelle a partir de la media hora tras su gran inicio y la Real aprovechó el respiro para tener algo más de posesión, pero sin llegar a inquietar a Neto. Parecía que el partido se iba al descanso con 1-0 cuando, en el segundo minuto de añadido, Eric presionó arriba a JanuzajDe Jong centró en posición de extremo y Braithwaite entró como una bala en el segundo palo para cabecear con potencia y marcar el 2-0.

Imanol dio entrada en la segunda parte a Bautista y Barrenetxea por David Silva y Januzaj en busca de la reacción. Y sí se vio una Real más decidida, con Oyarzabal buscando el gol con dos remates seguidos, uno desviado y otro tapado por un atento Eric. El Barça buscó un fútbol más directo al ver tan adelantado al rival y Jordi Alba, tras una gran combinación colectiva, perdonó solo ante Remiro, aunque quizás se habría pitado fuera de juego.

El propio lateral zurdo fue protagonista en el 3-0 con su internada, habilitado por un gran Memphis. Su centro, tocado por Remiro, cayó a los pies de Braithwaite, que fusiló sin portero para firmar un doblete en el 61.

Neto, sin intervenciones hasta ese momento, se sumó a la fiesta desviando un buen disparo de Mikel Merino antes de los primeros cambios, con el debut de Emerson y Nico, quien entró poco después del 3-1 de Lobete en el 81' ganando la espalda de Emerson. Tampoco fue un inicio feliz el del canterano Nico porque su falta cerca del área la clavó Oyarzabal en la escuadra para el 3-2 en el 84'. Braithwaite, héroe inesperado del debut, lo arregló regalando el 4-2 a Sergi Roberto en el 91' para cerrar un gran estreno del Barça.