La de Julia “Hurricane” Hawkins siempre será una historia conmovedora. Nació el 10 de febrero de 1916 en Wisconsin, su familia se instaló luego en Louisiana y se graduó como profesora en 1938. Se casó en 1931 con Murray Hawkins (fallecido en 2013, a los 95 años) y tuvieron cuatro hijos.

Hasta ahí, todo normal. Ya entrada en años (dicen que cerca de los 80), adoptó el ciclismo como “su disciplina” preferida. Era común verla participar en las Olimpíadas para veteranos en los Estados Unidos hasta que tuvo que dejar.

“Me hice demasiado vieja para pedalear por las colinas, usar equipo y otras cosas. Y también me estaba quedando sin rivales para competir”, declaró. Es que realmente su vocación por el deporte hizo que Julia fuera una verdadera campeona en todo tipo de deportes. Y al dejar el ciclismo, no abandonó.

¿Qué hizo? Empezó a correr. Esto fue, para tener una idea de lo que representa, ¡a los 100 años! “La primera vez que fui a echar un vistazo y a intentarlo, fue en la carrera de los 50 metros. Fue divertido y me enamoré de correr”, admitió hace dos años en una entrevista con The New York Times.

Pasaron cinco años más desde que arrancó su aventura de correr y Julia sigue corriendo. No le importa que sus tiempos sean cada vez mayores. Cuando le consultan sobre ello, responde con gracia: “Es lógico que corra más lento, porque cada vez soy más vieja”. Lo que no le resta entusiasmo ni la capacidad de competir. Hasta para batir marcas.

Tal como ocurrió el domingo pasado en Los Juegos de la Tercera Edad del estado de Louisiana. Hawkins se anotó en la prueba de los 100 metros y no sólo la ganó: también estableció una marca mundial. Recorrió la distancia en 1m2s95/100, récord para la categoría mujeres mayores, teniendo 103 años de edad.

En 2017 había superado el récord de los 100 metros para mujeres mayores de 100 años con un tiempo de 39s61/100. Cada año que pasa, Julia salta invariablemente de categoría en busca de nuevos registros.