La temporada de Fórmula 1 está llegando a su fin y los fanáticos no para de agradecer este desenlace tan parejo que para nada coincide con lo que fue la competencia en los últimos siete años, en los que Mercedes era el claro ganador desde el comienzo.

El nuevo circuito de Jeddah del Gran Premio de Arabia Saudita puede debutar por todo lo alto en el calendario de la categoría ya que puede decidir la corona en favor de Max Verstappen, nunca en el de Lewis Hamilton, que incluso ganando y su rival abandonando, no sería matemáticamente campeón.

Pero sí Verstappen, que cuenta con 8 puntos de ventaja y alguna que otra opción de coronarse a la primera, a falta de dos carreras por disputarase. Las matemáticas dicen que será campeón si queda entre los dos primeros y Hamilton no tiene un buen día como para entrar entre los cinco primeros. Difícil, pero no imposible. Los escenarios que consagrarían al neerlandés son:

- GANA con vuelta rápida y Lewis es 6º

- GANA, y Lewis es 7º

- ES SEGUNDO con la vuelta rápida y Lewis 10º

- ES SEGUNDO y Lewis no logra puntuar.

También hay opciones de que lleguen empatados a la última cita de Abu Dabi. Y no pocas, incluso más de que haya campeón. Basta con que Hamilton gane, como en las dos últimas carreras, y le añada la vuelta rápida, y que Verstappen sea segundo, como en las dos últimas carreras.

Que sean primero y segundo ha pasado en los seis últimos grandes premios, 13 veces en todo el año. En ese escenario, llegarían igualados a puntos a la cita final. El final de ensueño a esta temporada que seguramente se decida en la última carrera en Emiratos Árabes Unidos.

Los analistas ponen como favorito a Hamilton y su Mercedes, que ha tenido un rendimiento superlativo desde Brasil y ha empezado a amenazar con creces al Red Bull que fue el único que le plantó cara en esta temporada. De todas formas, el más mínimo error, que produzca un abandono, puede echar por tierra todo.