No es el inicio de temporada esperado para Mercedes, el principal dominador de la última década, que tuvo que ver como su monoplaza deambulada por la parte media de la parrilla en las dos primeras carreras del año. Incluso, el carro de Lewis Hamilton tuvo que conformarse con un décimo lugar en Arabia Saudita.

Por lo tanto, el jefe de equipo Toto Wolff no se muestra muy esperanzado de que las cosas cambien en Australia, donde la Fórmula 1 tendrá su tercera cita del año en un circuito que se mantuvo alejado del calendario por dos años, debido a la pandemia.

"Estamos en una carrera de aprendizaje y en los dos primeros fines de semana ha quedado claro que tenemos mucho que comprender. En este momento, el rendimiento en pista no va acorde a nuestras expectativas, pero todos en las fábricas están muy centrados en entender los problemas y encontrar las mejores soluciones", ha comentado Wolff en el previo de Mercedes para el GP de Australia.

"No habrá una solución mágica para Australia, pero estamos apretando para ganar tiempo en las próximas carreras. Esperamos estar más cerca de los mejores, pero para ello, necesitamos maximizar cada oportunidad y sacar el máximo del paquete que tenemos", ha insistido.

En este 2022, Mercedes logró un podio con el tercer puesto de Hamilton en Bahréin, carrera en la que George Russell llegó cuarto (ambos se beneficiaron de los abandonos de los Red Bull); pero en Arabia los problemas siguieron y Lewis (eliminado en Q1 en la qualy) finalizó en el mencionado décimo lugar, solo compensando por el quinto puesto de Russell.

Mercedes, pese a todo, es segundo en el campeonato de constructores y hay rumores de que el equipo se está guardando la potencia de su motor para cuando el auto esté en mejores condiciones, las cuales parecieran no haber llegado todavía para el regreso a Albert Park en Melbourne.