Según algunas informaciones, las negociaciones entre Lewis Hamilton y Mercedes para una extensión de contrato ya estaban en marcha, pero el Gran Premio de Mónaco habría provocado que que las conversaciones se hayan detenido temporalmente. A Toto Wolff se le ha dado, desde Stuttgart, hasta mediados de junio para llegar a un acuerdo con el siete veces campeón del mundo.

Hamilton completó una clasificación decepcionante y luego lanzó duras palabras en una reunión con los técnicos del equipo. Toto Wolff también estuvo presente en la reunión y se tomó la decisión de realizar algunos cambios en la parte delantera del W12. Los cambios adoptados, sin embargo, no se adaptaron al estilo de conducción de Lewis, que no pudo elevar su rendimiento respecto a Bottas en esta ocasión.

En sus declaraciones a los medios, el piloto de 36 años argumentó que "no podía haber hecho nada mejor" y que Mercedes no le dio un coche competitivo en el Principado. Esas declaraciones no han sido bien recibidas por la formación de Brackley, sobre todo porque el campeón siempre dice en los buenos momentos, "ganamos y perdemos juntos". Además, la puesta a punto y la configuración del coche de Bottas eran exactamente la misma que la del inglés y Valtteri estuvo luchando por la pole y el podio, hasta que sobrevino el insólito episodio de la rueda.

Desde la edición italiana de 'Motorsport.com' se señala que han surgido grietas en la relación. Debido al mal fin de semana en Mónaco, parece dudoso que haya una extensión de contrato a corto plazo. De hecho, las firmas deberían haber estado sobre papel antes del Gran Premio de Azerbaiyán de la próxima semana.

Al parecer, Mercedes quería moverse rápido y todo parecía indicar que Hamilton iba a firmar un nuevo contrato por un año (más la opción de una segunda temporada). Ya existía un acuerdo sobre un salario de 30 millones de euros anuales, es decir, 10 menos de lo que está percibiendo en 2021. Lo único que quedaba por negociar era el papel activista de Hamilton y su trabajo para Mercedes en el momento en que se retire de la Fórmula 1.

Mercedes le ha dado a Wolff hasta mediados de junio para cerrar el trato, pero esa fecha límite parece que va a dilatarse.