Ante la crisis de la pandemia de Covid-19, la Fórmula 1 decidió mantener esta temporada la base de los coches de 2020, aunque se permiten ciertos cambios para mejorar y cada equipo puede usar dos fichas de desarrollo (llamados tokens) para este curso.

Los tokens se pueden utilizar para cambiar principalmente piezas mecánicas de los coches o equipamiento de los equipos. Y justamente es eso a lo que apuntó Red Bull para el desarrollo de los monoplazas que tan buen rendimiento tuvieron en lo que va de este año.

"Teníamos un punto débil en 2020 y lo hemos resuelto", afirmó Adrian Newey, jefe de desarrollo de Red Bull. "La nueva caja de cambios nos permitió disponer de nuevos anclajes de suspensión trasera y remodelar esta. Este era el único punto que no funcionó bien en el RB16", explicó.

Las modificaciones que realizaron en la caja de cambios, liberaron el espacio que se necesitan para balancear los nuevos cortes, exigidos por la Federación, en el fondo plano, y la pérdida de aerodinámica. Newey dijo: "No es un cambio importante, pero ha requerido un poco de optimización del coche para equilibrarlo".

Newey ha tendido una temporada con mucho trabajo, no solo ha tenido que hacer actualizaciones al coche actual, sino que también debe estar con el del 2022 y tendrá que continuar así, ya que Christian Horner, jefe de equipo, confirmó que no valora interrumpir el desarrollo del coche de este año y que buscarán mejoras tras mejoras luego de que Mercedes anunció que no volverán a tocar los monoplazas en lo que queda de temporada.