Nikita Mazepin es uno de los pilotos más polémicos de esta temporada de la Fórmula 1. Apadrinado por la fortuna de su padre, que sirve de principal patrocinio de la escudería, el piloto ruso consiguió un asiento en Haas, una de los equipos menos competitivos de la categoría, para ver si podía dar el salto.

Y junto a él, llego Mick Schumacher, como parte de la Academia de Ferrari y en su primera experiencia en la categoría reina del automovilismo, para continuar con el legado de su padre. Pero los problemas entre ellos no cesan por constantes roces dentro de la pista que continúan con diálogos picantes fuera de ella.

Luego de que en el Gran Premio de Países Bajos el ruso hiciera una peligrosa maniobra para evitar el adelantamiento de su compañero de equipo, dañando el auto de este último, las críticas no pararon de llover hacia Mazepin.

Primero, fue Mick Schumacher el que declaró: "Parece que tiene esta cosa en su cabeza en la que quiere, a cualquier precio, estar delante de mí. Está bien, no tengo nada en contra, pero creo que si llegamos al punto de defender muy agresivamente a un compañero de equipo con el que no tienes nada que ganar, creo que quizá no sea el enfoque correcto".

Pero eso no quedó allí, ya que los cuestionamientos hacia el temerario manejo de Mazepin llegaron hasta Ralf Schumacher, ex piloto de Fórmula 1 y tío de Mick: "Tales acciones a estas altas velocidades son potencialmente mortales. Con acciones como esta, Nikita no tiene cabida en la Fórmula 1. Guenther Steiner (dueño de Haas) tiene que intervenir ahora y con urgencia. Incluso si el dinero de su padre es necesario, ese no puede ser el precio, el de poner en peligro a su equipo", declaró furioso el ex piloto de Williams, entre otros.

Pero Mazepin no se quedó callado y, al igual que en la pista, fue a por todas. En declaraciones a la prensa, al ser consultado por los dichos de Ralf, dijo: "No sé que puedo decir. Si su familia necesita protección, pues estoy feliz de escuchar estas cosas. Seguramente el estará defendiendo a su familia. Todos tenemos opiniones".

En cuanto a la maniobra que inició la polémica, el ruso no se arrepiente de nada: "Yo no he quebrantado ninguna regla del reglamento deportivo de la FIA. Con el libro en la mano, si no hay una parte del coche paralela al tuyo, no estás obligado a dejar espacio. Eso sí, yo no voy a dejar de hacerlo, aunque a veces tienes que tener en cuenta que es mejor relajarse y no dañar tu coche, pero veremos".