No podíamos imaginar el pedazo de carrerón que teníamos por delante en Silverstone cuando encendíamos las pantallas, no sabemos qué sucederá en las próximas carreras. Sin embargo, tras el GP de este fin de semana se enciende las batalla de nuevo en el campeonato. Hamilton demostró que pese a llevar infinitas victorias y títulos sigue queriendo más.

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Victoria trabajada y peleada de Lewis Hamilton, sanciones o no sanciones a un lado, lo que queremos ver es esto, magia, emoción, batalla y la garra en los mano a mano de estos magníficos pilotos que tenemos hoy delante.

La fortuna ha decidido sonreír hoy a Hamilton y dar la espalda por el momento a Verstappen. La batalla seguirá de nuevo en el próximo GP, eso solo ha sido un asalto más.

La salida en Silverstone y las primeras vueltas

La vuelta de formación comenzaba y con ello se desvelaban los neumáticos elegidos por cada piloto para esta carrera, por esta vez no tenían obligación de compuestos para la salida y la opción elegida por todos era el medio, salvo Sergio Pérez, el mexicano era el único en optar por el duro, claro está que salía desde el pit lane tras lo sucedido ayer. Las primeras unidades se colocaban en sus lugares de salida a la espera de que llegaran los últimos coches, hoy no había fuego en los frenos de Max Verstappen.

Bandera verde por detrás, los semáforos se apagaban y Lewis Hamilton no se quedaba atrás como ayer, se lo pponía muy difícil a Max Verstappen también salía bien. Ambos pilotos se emparejaban, asumiendo riesgos importantes, nos dieron una primera vuelta de anclarse al filo del sofá y gritar de emoción, cualquiera podía ponerse delante o acabar fuera.

Choque de Hamilton y Verstappen 

Y así fue en la segunda vuelta, ambos iban pasados al entrar en la curva, se tocaron y Max Verstappen salió despedido contra las protecciones, ni la grava pudo frenar al Red Bull que acabó golpeando con mucha fuerza el muro de neumáticos.

El interior de la curva era para Lewis Hamilton, podría decirse que del británico, Max no aflojó y cerró la curva intentando aferrarse a una primera posición que ya no era tan suya. En ese mismo instante la primera posición acabó en manos de Charles Leclerc, el monegasco hizo una salida brillante superando a Bottas.

El incidente acabó bajo investigación y la carrera que primero fue puesta en Safety Car pasaba a bandera roja, todos se colocaban en orden en la calle de boxes y el coche de Hamilton podía ser reparado tras el impacto. La ambulancia se llevó a Max al centro médico, se le veía algo conmocionado, pero bien puesto que saludaba y caminaba hacia la ambulancia, aunque tras ese golpe debía ser revisado por precaución.

Los comisarios se tomaban su tiempo para analizar lo sucedido y ver si debían imponer un castigo al piloto de Mercedes. Las radios de los equipos, Red Bull y Mercedes, con Michael Masi empezaban a echar humo, librarse de culpa y buscar la sanción a Hamilton era lo principal, aunque Masi tiraba balones fuera al no tener que decidir él. Anunciaban entonces 15 minutos de retraso. La retransmisión nos mostraba los adelantamientos de la zona media, bastante movida esta parte del pelotón, poco pasó para lo cerca que se movieron todos buscando avanzar lugares. Todo volvería a empezar a las 16:42.

Últimas 20 vueltas de carrera

Carlos Sainz trataba de superar a un Ricciardo que rodaba más lento que el Ferrari, pero no era tarea fácil, pagando ahora los platos que Ferrari había roto en la parada. Por detrás, Sergio Pérez ya trataba de lanzar el ataque a Lance Stroll batallando por la octava posición, pero no podía el de Red Bull. Bottas argumentaba por radio que iba a ser difícil llegar al final de la carrera con las gomas así y manteniendo ese ritmo, mientras tanto Leclerc estaba ya a 8.6 de distancia. Segunda parada de Sergio Pérez en la vuelra 39, medios y, ahora sí, hasta el final, pero desde la decimoséptima posición.

Lewis Hamilton se acercaba a Bottas y desde el muro le decían que no luchara con su compañero, los de Mercedes cambiaron de posición y ahora Lewis debía apretar para atrapar al Ferrari de Charles Leclerc y recortar el máximo número posible de puntos a Max Verstappen.

Por radio escuchábamos como desde el muro de Aston Martin comentaban a Sebastian Vettel que debían retirar su coche a 10 vueltas del final. Una carrera poco positiva para los intereses del piloto alemán y del equipo de Silverstone en la carrera de casa.

En Ferrari alentaban a Charles en busca de su victoria, la primera desde 2019, pero Hamilton volaba tratando de llevarse su octava victoria en casa. 5.3 era la diferencia entre ambos, Leclerc hacía sus mejores vueltas personales, pero Hamilton las mejores de carrera. 7 vueltas solo para la bandera a cuadros y muchos deberes pendientes.

El 44 ya tenía en el punto de mira al Ferrari en las rectas, el tiempo de diferencia entre ambos se reducía cada vez más. Leclerc iba a defenderse, eso estaba claro, pero Hamilton llevaba un segundo de diferencia a su favor por vuelta. En ese mismo instante paraba Gasly por un pinchazo con 18 vueltas en sus gomas. Trompo de Kimi también justo por delante Leclerc cuando el finlandés batallaba con Pérez. 1.7 era la diferencia en la vuelta 48, muchos doblados por delante en los últimos giros para ellos.

A nada de coger el DRS ya Hamilton sobre Charles Leclerc, Latifi se borraba al paso de los hombres de cabeza, el DRS ya era suyo y tres vueltas por delante. Sergio Pérez paraba de nuevo y el toque con Kimi se investigaba en dirección de carrera.

Hamilton pasó a Charles Leclerc faltando sólo dos vueltas

El siete veces campeón del mundo se preparaba de forma titánica y en el mismo lugar en el que se tocó con Max apuró y lo hizo perfecto. Leclerc trató de aguantar todo lo posible y más, pero ese coche no está para luchar de forma normal por la victoria.

Tras lograr la primera plaza pedía a Lewis no tocar pianos y conservar todo hasta el final, siete eran los puntos de diferencia con Max Verstappen si lograba cerrar esta victoria en casa. El octavo título volvía a ser posible. Pero era entonces cuando entendíamos la parada de Checo, le quitó el punto de la vuelta rápida a Lewis, no lo sumaba el mexicano, pero tampoco el británico.

Ondeaba la bandera a cuadros para dar la bienvenida a Lewis Hamilton, la octava victoria en casa, ante su gente, los aficionados gritaban al paso de su ídolo, cuánto hemos echado de menos esto, unión entre piloto y afición, la esencia de la F1 regresa al ver esto, pues sin la emoción no hay nada y seas de quién seas esto es la magia que te pone los pelos de punta en las carreras.

El campeonato vuelve a cerrarse tanto de pilotos como de constructores, cuatro en marcas y ocho entre los pilotos. Sigan soñando y disfrutando, ahora sí tenemos batalla.