Que la presente temporada de Fórmula 1 es una de las emocionantes de los últimos años, de eso no hay duda. Pero tampoco la hay al decir también que se trata de uno de los campeonatos más polémicos que se recuerden tras los constantes conflictos entre Max Verstappen y Lewis Hamilton.

Los pilotos de Red Bull y Mercedes, respectivamente, han protagonizado varios cruces, tanto dentro como fuera de la pista. Pero el punto cúlmine llegó en el Gran Premio de Gran Bretaña en Silverstone, cuando el local quiso superar al neerlandés y lo envió al muro haciendo que, no solo abandone la carrera, sino que termine en el hospital.

Hamilton ganó la carrera a pesar de recibir una penalización de diez segundos, lo cual muchos consideraron leve. Allí inició un duelo dialéctico entre pilotos y miembros del equipo, y que tuvo un segundo episodio grave en Monza, cuando durante el Gran Premo de Italia, fue Verstappen el que quiso superar a Hamilton cuando este salía de boxes y terminó con el coche suyo encima del Mercedes. Si no fuera por el halo, las consecuencias para el británico hubiera sido mucho más graves.

Con la sanción impuesta por la Fórmula 1 al de Red Bull de tres lugares en la parrilla, otra vez volvieron los debates acerca de si era justo o no. Y la organización dijo basta. No quiere más conflictos, por lo que Alexander Wurz, ex piloto y ahora presidente de la Asociación de Pilotos, se sentará a hablar con ambos conductores para cortar por lo sano.

"Tienen grandes egos. Y esos egos no los están dejando tomar buenas decisiones. Habrá una conversación con ellos. Sólo son personas y ambos estaban enfadados porque habían tenido malas paradas en boxes y por cómo se desarrolló la carrera, sabes que sólo tienes una oportunidad. En este caso hasta el punto que ambos cedieron ante la presión y chocaron", se refirió el austríaco sobre el choque en Italia en el que, más allá de la culpa de Verstappen, ninguno quiso ceder ante el otro.

"Fuera del coche hablo con los dos y tienen un gran respeto por el otro, está bien ver eso. Pero por otro lado, ambos tienen que marcar su territorio. Lo de Silverstone y Monza fueron incidentes de carrera. Tienen que luchar, es parte del juego. Pero tiene que ser con el respeto que necesitan de su propio equipo y con sus propios resultados y no sólo por ellos mismos, no es algo personal", finalizó el directivo.