La versión más enfurecida de Fernando Alonso ha relucido en el Circuito de las Américas tras haberse visto afectado por las decisiones de los comisarios de la FIA en el Gran Premio de los Estados Unidos. El piloto de Alpine, a su vez, se ha retirado de la prueba por una rotura en el alerón trasero. Pero antes, protagonizó dos momentos calientes que causaron el enojo del piloto contra la organzación.

En la vuelta 16, Alonso se vio superado por Kimi Räikkönen. Concretamente, el piloto finés pisó el piano exterior de la curva 1 y sobrepasó al español, que solicitó por la radio la devolución de la posición. Los comisarios decidieron no penalizar al piloto de Alfa Romeo, por considerar que se salió de pista por la maniobra de Alonso.

Como respuesta, instantes más tarde el español obró una acción similar sobre Antonio Giovinazzi aprovechando el exterior de la curva 12. Esta vez, Fernando sí fue avisado por radio: si no devolvía la posición, recibiría una penalización de cinco segundos. Lo cual generó el disgusto del piloto de Alpine por considerar que lo estaban perjudicando.

Según Fernando, las tres acciones fueron idénticas. Sin embargo, la FIA ha tomado decisiones opuestas en cada escenario, siendo perjudicado el piloto asturiano en esta ocasión. Es por ello que Alonso ha mostrado un cabreo evidente: "Creo que perdí 10 segundos que me hubiesen hecho acabar noveno fácilmente y puntuar. No entiendo por qué me obligaron a retroceder. Pero bueno, se me rompió el alerón al final, así que no cambia nada", declaró post carrera.

No es la primera vez que Alonso se enoja con la FIA, y así lo declaró al terminar su estadía en Austin: "Nos gusta y amamos este deporte, para bien o para mal, porque es así. Pero sabemos que no va a ser justo para todos siempre", concluyó.