Una de las características del nuevo reglamento que entró en vigencia para esta temporada, fue el llamado "efecto suelo". Tal novedad aerodinámica permite un agarre más firme del monoplaza a la superficie y mayor velocidad, sobre todo a la hora de perseguir un rival, provocando mayor cantidad de adelantamientos.

El problema con esta novedad, es que los monoplazas son mucho más grandes que en la última aparición del efecto suelo, por lo que el paso de aire provocó, inevitablemente, un rebote constante en los vehículos, sobre todo en rectas largas. Este inconveniente fue resuelto de diferentes formas por los equipos, con resultados diversos.

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El que más problemas para resolverlo tuvo fue Mercedes, cuyo diseño aún no quita el rebote constante y ha provocado que sus pilotos, sobre todo Lewis Hamilton, hayan sufrido bajas en el rendimiento y dolores constantes en la espalda. España, Mónaco y Azerbaiyán han sido carreras muy complejas para dominar el rebote en rectas veloces.

Ante esto, y tras ver que otros pilotos como Daniel Ricciardo o Pierre Gasly también terminaron con dolores, Mercedes solicitó a la FIA revisar el reglamento y pedir que se normalice la situación. Esto causó que equipos como Red Bull se quejaran declarando que sería injusto para los que lo pudieron resolver previamente. Christian Horner explicó "hay muchas formas de reducir el rebote y una de ellas es levantando el carro, solo que Mercedes no quiere hacerlo para no perder rendimiento".

FIA takes steps to reduce porpoising in the interests of safetyhttps://t.co/XTs7zC4oKx

La FIA, rápidamente, respondió al pedido de los alemanes y tomó medidas que se aplicarán inmediatamente en Gran Premio de Canadá de este fin de semana. Pero el favorecido no será Mercedes, precisamente. La FIA obligará a los equipos a configurar sus vehículos de forma tal que tengan un rebote máximo permitido. Los que superen ese límite aceptable, deberán subir la altura del monoplaza.

Además, la FIA avisa que los equipos que ignoren esas advertencias podrían enfrentarse a sanciones como la descalificación. Esto va en contra de los intereses de equipos como Mercedes o Ferrari que aún no han podido resolver completamente el rebote en sus carros. Ferrari, de todas formas, posee un monoplaza más rápido que los alemanes, que serán los principales perjudicados por la medida que ellos mismos solicitaron.