El receso veraniego que disfruta la Fórmula 1 no evita que la tensión aumente a cada día en una de las temporadas más polémicas de la categoría madre del automovilismo. El inicio arrasador de Verstappen, el choque con Lewis Hamilton en Silverstone y las dudosas sanciones al británico han abierto una grieta que apenas está comenzando a arder.

Y por si fuera poco, en apenas cuatro semanas, la Fórmula 1 regresará, después de 36 años, a Países Bajos, el país natal de Verstappen. El circuito de Zandvoort albergará la categoría por primera vez desde 1985 y los fans del piloto de Red Bull se están frotando las manos por como recibirán al conductor de Mercedes.

Según reportando medios locales, los fans de Verstappen están preparando recibir a "tomatazos" al Hamilton, lo cual encendió las alarmas a los organizadores por la seguridad del británico. En la última carrera, en Hungría, parte del público lo abucheó mientras el piloto hablaba sobre el resultado obtenido en la carrera.

Después del incidente que ambos protagonizaron en el Gran Premio de Gran Bretaña, el múltiple campeón recibió muchos insultos a través de las redes sociales. Fue tal en nivel de hostilidad que la Federación Internacional del Automóvil y el equipo Mercedes reprobaron públicamente lo que esta sucediendo, además de apoyar al inglés.

Por lo tanto, las autoridades del GP de Países Bajos, presididas por el ex piloto Jan Lammers, declararon: "Es lógico que todos tengan sus preferencias, pero hagámoslo de forma civilizada y afrontándolo. Podemos hacerlo de tal manera que sorprendamos a Hamilton con nuestra deportividad y hospitalidad. Hay que recibirles con grandes aplausos y no saldar la cuenta por un solo incidente".