La Fórmula 1 es uno de los deportes más cambiantes de todos. Los resultados, trofeos y títulos dependen del dinero invertido en cada uno de los monoplazas de los equipos, por lo que todo puede cambiar año a año. Pero hay escuderías que han sabido mantenerse con el correr de los años. Y una de ellas en Ferrari.

Conducir para Ferrari es el sueño de muchos pilotos. Vestirse del rojo característico es una oportunidad que pocos tienen y, a pesar de que la escudería lleva varios años sin ganar, sigue siendo de las más codiciadas. Incluso para un multicampeón.

Lewis Hamilton transita sus últimos años de carrera y, tras haber renovado con Mercedes hasta 2023, todo indica que finalizará su trayectoria profesional en la Fórmula 1 en el equipo alemán. Por eso, según sus propias declaraciones, su cuenta pendiente es conducir para Ferrari.

"Es increíble que no haya conducido para Ferrari en tantos años, porque es un sueño para cualquiera, es una meta a alcanzar", declaró luego de su centésima victoria, lograda en el Gran Premio de Rusia en Sochi.

El británico reconoció que, tras finalizar su vínculo con Mercedes en 2020 hubo contactos con los italianos, pero sólo quedó en breves conversaciones y el siete veces campeón mundial extendió su contrato con la escudería alemana.

"Nunca ha sido posible correr para ellos, y lo peor es que no se por qué. Por supuesto que miro el color y el rojo, es que... sigue siendo el rojo. Tengo un par de coches Ferrari en casa, así que sí que puedo conducir uno, pero no el de Fórmula 1", finalizó el británico que buscará esta temporada ser el máximo ganador de la historia de la competición.