Ferrari necesitaría piezas prohibidas para arreglar su punto débil. "Se trata de la ventana de trabajo tan estrecha que hay con los neumáticos (la temperatura a la que entran en funcionamiento de forma óptima), tenemos que agrandarla y mejorarla porque sufrimos mucho más graining que los rivales", expresó Carlos Sainz tras su complicada carrera al igual que su compañero Leclerc, quien destruyó sus gomas en 10 vueltas y, como consecuencia, ninguno de los dos puntuó.

"La lluvia de por la noche ha dejado sin grip la pista, además nuestros problemas son en el eje delantero y las nuevas presiones son en las ruedas traseras", explicaba Mattia Binotto, jefe del equipo. Y agregó: " Es complejo arreglar el asunto esta temporada. Además, el resultado no refleja el verdadero potencial de nuestro coche".

"Ya tuvimos problemas aquí hace dos años. Con los medios normales, tal vez podamos aliviar un poco la situación. Pero para finalmente resolver el problema, necesitaríamos piezas nuevas, en este caso, llantas nuevas, por ejemplo. Pero eso no está permitido por el reglamento. Tenemos que entender eso ahora para poder tomar las medidas adecuadas para el próximo año", explica el ingeniero.

"Hay equipos que pueden hacer una parada sin degradación haciendo tiempos de 1.36 al final y cómo nosotros hacemos una y acabamos en 39 y 40 y luego les metemos medio segundo en calificación", declaraba el piloto una vez finalizada la carrera. Y agregó: "En las próximas dos citas en Austria, experimentaremos cosas nuevas para luchar contra este problema porque ya empieza a ser bastante evidente que en carrera vamos para atrás".

Según el automovilista de Ferrari, es un problema que detectó ni bien subió al auto. Por el contrario, el equipo aseguró que la caída de rendimiento nada tenía que ver con las nuevas presiones establecidas por FIA y Pirelli tras los últimos reventones.