La Fórmula 1 siempre ha intentado dar la impresión de que puede superar cualquier obstáculo, cualquier inconveniente y que hacen todo lo posible para gestionar las dificultades a las que se enfrentan las personas que trabajan en cada escudería.

Pero lo que parece un trabajo de ensueño por tener que viajar por todo el mundo durante el año, en realidad se convierte en una pesadilla con la creciente cantidad de Grandes Premios, que por momentos, ofrecen espectáculo por tres fines de semana consecutivos. Y allí los que sufren son los miembros anónimos de los equipos: los mecánicos.

No se puede ocultar que la vida de un mecánico de Fórmula 1 es dura, siempre ha sido así, y ninguno lo hace porque busque algo fácil. Es un trabajo muy bien pago y, de ser partícipe de un monoplaza ganador, también es un trampolín a mejores ofertas. Por lo tanto, formar parte de los Grandes Premios es algo que requiere un esfuerzo.

Hasta no hace muchos años, el calendario de la categoría contenía entre dieciocho y veinte carreras, algo normal, que dejaba varios espacios de dos semanas entre carrera y carrera. Pero para 2022 serán 23 los GP que integran el cronograma y los llamados "tripletes" serán protagonistas.

Esto demanda que entre los días miércoles (dos días antes de las primeras prácticas) y domingo, se hagan jornadas de doce horas diarias para preparar el auto. Y el lunes, si vuelve a haber carrera el próximo fin de semana, ya se está de nuevo en la fábrica preparando todo.

Y a todo eso, se suma el hecho de que cada equipo pone determinadas expectativas en sus miembros de equipo. Si el piloto tiene un responsabilidad, los mecánicos también, ya que nadie quiere que por un error se echen a perder días enteros de trabajo y esfuerzo lejos de casa. Los reclamos por mejores salarios, más comodidades en los traslados y, sobre todo, más tiempo libre no han parado en el sector mecánico de los equipos. Pero hasta ahora, todo parece seguir igual.

Normalmente, al final de cada temporada hay dos o tres miembros del equipo que deciden no seguir viajando a las carreras, pero este año, según reportes desde los mismos equipos, hubo mucha más gente que habló de la necesidad de irse. Sobre todo con el contexto de la pandemia, ya que las personas se han dado cuenta de que hay una vida fuera de la F1.