La Fórmula 1 busca constantemente acercarse al público y revitalizar una competencia que parece cada vez más aislada del resto del deporte. Por eso sigue resultando inentendible lo sucedido ayer en el Circuito de Spa-Francorchamps donde se produjo la carrera más corta de la historia de la competición con apenas dos vueltas.

El público, la principal víctima de la jornada, tuvo que esperar en sus lugares bajo la intensa lluvia más de dos horas a que la organización tomara una decisión que era obvia: cancelar el Gran Premio por las condiciones totalmente desfavorables.

La demora, y el hecho de salir a correr dos vueltas junto al safety car para poder validar la carrera, fue justamente lo que causó el enfado de los pilotos que, durante las entrevistas inmediatas trataron de ser cautelosos en sus dichos, pero luego dispararon munición gruesa.

"Ir a 300 Km/h y no ver, si alguien hace un trompo a 300 km/h nos lo comemos todos. Entonces, para qué arriesgar, ¿Para qué? Puede haber alguna desgracia, cuando la podemos evitar. Repartir puntos con una carrera que no ha habido, me parece mal, ya que no hemos competido", expresó el piloto de Ferrari Carlos Sainz haciendo referencia a la clara intención de la FIA por correr y no cancelar el evento.

La misma tónica la siguió Fernando Alonso, si bien más mesurado, dijo: "Es extraño otorgar puntos por algo que no sucedió. Correr dos vueltas detrás del coche de seguridad y con bandera roja no es una carrera. Pero no es momento de buscar culpables, ya sucedió".

Lewis Hamilton fue el más crítico al decir: "Habló el dinero, se hizo todo esto para no cancelar todo y que los que tenía que cobrar su parte lo pudieran hacer. Creo, entonces, que los fans deberían poder hacer lo mismo y que se les devuelva lo que gastaron para venir aquí".

El principal apuntado de todo este montaje fue el director de carrera y encargado de seguridad, el australiano Michael Masi. Él, junto con los comisarios, fue el encargado de tomar las decisiones que llevaron a tener uno de los fines de semana más curiosos que se recuerden en la categoría reina del automovilismo.

"No había posibilidad de posponer la carrera hasta mañana, por el esfuerzo que eso implica. Obviamente, desde la perspectiva de la FIA, y junto con la F1, la seguridad es primordial para los pilotos, los equipos y todos los espectadores. Nos dijeron que había una posibilidad de que el tiempo mejorara y por eso sacamos los autos, pero el mal clima volvió y nos superó", trató de explicarse, lo que no dejó conforme ni a público ni a prensa.

El "ganador" de la carrera fue Max Verstappen, el que logró la pole position, ya que los puestos de la clasificación no se modificaron. Segundo salió George Russell y tercero Lewis Hamilton. Con los puntos otorgados, el británico de Mercedes continúa primero, pero ahora con solo tres puntos de ventaja sobre el de Red Bull.