El lunes por la tarde, en el estadio Quisqueya Juan Marichal, por los lados de la cueva roja, la de Leones del Escogido, se veían un nuevo pelotero. El departamento de prensa del equipo había enviado en la mañana un despacho con la información de un pelotero llamado Nick Franklin.

El lunes se fue de 3-1, en las victoria de los melenudos 4-0 sobre los Tigres del Licey; el martes se fue para la calle y aseguró el triunfo de los melenudos por segunda noche consecutiva. Dos juegos jugados, dos triunfos para la tropa que dirige Dave Jauss.

En dos jornada, el ambidextro de Sandford, Florida, lleva de 5-2, para un average de .400, con un par de anotadas, otras tantas impulsadas y un cuadrangular de oro que le aseguró el martes la victoria a los rojos de Santo Domingo.

“Yo estaba buscando un pitcheo sobre el plato, con el que pudiera hacer algo de daño”, declaró a Escogido TV, una vez finalizado el compromiso. “Lo único que tenía en mente era poner la bola en juego y poner a la defensa (del Licey) en apuros. No estaba tratando de hacer nada en específico, sólo chocar la bola para ponerla en juego”.

Franklin ha asumido el compromiso tan fuerte como cualquier criollo dentro de la organización. “Cada out cuenta, cada strike, cada jugada es importante”, contesta. “Cada pitcheo es importante para nosotros y colectivamente estamos trabajando para llegar al límite y conseguir el resultados que esperamos”.

¿Presión? Para este pelotero, con experiencia de Grandes Ligas entre 2013 y 2018, esa palabra es algo que no existe en su vocabulario. El compromiso lo ha demostrado con su manera de jugar en el terreno.

“Aquí todos estamos empujando para el mismo lado”, conviene. “Todo el mundo (en la cueva) está positivo, todos estamos motivados y animándonos unos a otros así que no siento ningún tipo de presión. Sencillamente de manera colectiva tenemos que hacer lo que tenemos que hacer, animarnos unos a otros y salir allá afuera a ganar”.

Este tipo de actitud no se consiguió dentro del Escogido con ninguno de los importados que contrataron esta temporada, salvo el caso de Peter O’Brien, quien siempre se ha tomado el invierno muy en serio.

¿Qué viene de ahora en adelante? Los Leones del Escogido jugarán como locales este jueves contra los Gigantes del Cibao. Esta vez las cosas comienzan, después del descanso semanal, de manera diferente. Por primera vez reanudarán acciones con una racha positiva en su haber.

Los Leones están obligados a ganarlos todos sí o sí. Esas 24 derrotan pesan demasiado y perder uno o dos más podrían significar terminar con el sueño de jugar la postemporada. Pero tienen ahora un equipo donde Franmil Reyes, Otto López Franklin le han impreso un sello distinto. Este parecer ser un Escogido que parece haber arrancado.

Ojalá y para sus seguidores la esprintada no haya llegado demasiado tarde.