Siempre se dice que, ante una crisis de un equipo de fútbol, el primero que pagará por los malos resultados será el entrenador. Ni los jugadores, ni los dirigentes, sino el director técnico. Y Ronald Koeman no es la excepción en un Barcelona que hace agua por todos lados.

La derrota ante Benfica por la segunda jornada de Champions League, que se suma a la goleada sufrida ante Bayern Munich en el debut, deja al equipo catalán último en su grupo con dos derrotas, seis goles en contra, ninguno a favor y, como si fuera poco, cero remates al arco en dos partidos.

Un cóctel demasiado amargo para sostener a un entrenador que tampoco hace pie en LaLiga, en la cuál empató partidos ante Granada y Cádiz. Es cierto que Koeman llegó a un equipo que estaba por estallar, con Lionel Messi amagando con irse, hecho que cumplió a la temporada siguientes, y con bajas sensibles como la de Luis Suárez, que se fue al Atlético Madrid donde fue goleador y campeón.

Y justamente el equipo Colchonero será el próximo rival del Barcelona, cuando se enfrenten mañana a las 15 horas, hora dominicana. Ante esta situación, su entrenador Diego Simeone analizó el encuentro y no pudo evitar ser consultado por la situación de su colega.

"Seguramente estará en una situación incómoda. Todos los colegas respetamos a Koeman. Lo haremos siempre. Koeman ha demostrado mucha personalidad y le deseo lo mejor. Nosotros estamos ocupados por lo nuestro, ya que aún así, el Barcelona sigue siendo un gran equipo", declaró Simeone en rueda de prensa.

Por el lado de los catalanes, el que también enfrentó a los periodistas fue el mismo Koeman, que prácticamente habló solo de su situación en el club: "A mí nadie me ha dicho nada. Es verdad que el presidente estuvo aquí esta mañana, pero no lo he visto porque estaba preparando el partido. No me han dicho nada, pero tengo orejas, tengo ojos y sé que se filtran muchas cosas".