El mercado de fichajes de verano está siendo muy tranquilo para el Real Madrid. Claro, no hay apuro en conformar un equipo ganador porque viene de lograr el doblete con LaLiga y la Champions y solo hay que ajustar algunas piezas. Pero eso no significa que no haya dolores de cabeza para los dirigentes del conjunto blanco.

Para poder solventar los fichajes de Tchouameni y Rudiger, además de la posible llegada de un centro delantero, el Madrid quiere darle salida a los jugadores que sabe que no utilizará. Ya salieron Isco, Borja Mayoral, Luka Jovic, Marcelo y Gareth Bale con diferentes grados de beneficios futuros para el club, pero aún queda un jugador que es difícil sacárselo de encima.

Mariano Díaz llegó a pedido del entrenador Julen Lopetegui en 2018 tras un gran año del canterano en el Olympique de Lyon. Pero a partir de allí, nunca pudo asentarse en el primer equipo. En cuatro temporadas apenas disputó poco más de setenta partidos con una docena de goles. Muy poco para un delantero que juega en el nivel del Real Madrid.

El equipo merengue, ante la negativa de los entrenadores de contar con el hispano-dominicano, han querido dar vía libre al jugador para conseguir un nuevo equipo, pero sin éxito. El delantero quiere terminar los cinco años de contrato que firmó en su llegada. Todo parecía que se resolvía este mercado, cuando surgió un interés del Celta para fichar al jugador de 29 años. En Madrid se relamían con la posibilidad de ahorrarse el salario restante de Mariano.

Pero finalmente todo se disipó. No obstante, tal y como ha declarado David Aranda, representante del ariete merengue, el agente no ha recibido oferta alguna por su cliente: "Nadie se ha puesto en contacto conmigo. No hay novedades". Una situación que deja el futuro de Mariano en el aire, teniendo en cuenta que el conjunto blanco no le ofrecerá la renovación y se despedirá del equipo en julio de 2023. Solo que en Madrid querían ahorrarse un año de pagos a un jugador que no utilizará.