El París Saint-Germain se convirtió en el equipo de moda. A la popularidad creciente en los últimos años desde la llegada de los cataríes a la directiva, se sumó el fichaje de Lionel Messi y otras figuras durante este año para formar una plantilla de ensueño que tendrá la atención de todo el mundo.

Pero lo que parecía un cuento de hadas, ya empezó a tener algunos problemas. Si bien el andar en la Ligue 1 es impecable con cinco triunfos en cinco partidos, durante el último encuentro que terminó con victoria agónica ante Lyon se vivió una situación incómoda luego del evidente malestar de Messi tras ser sustituido a falta de quince minutos para terminar el partido.

Eso, sumado al sorpresivo empate ante Brujas en el debut por Champions League empezó a generar preocupaciones a los directivos cataríes que no quieren saber nada con tener conflictos en una plantilla que parecía en armonía con tener a Messi, Neymar, Mbappé, Donnarumma y Sergio Ramos.

Justamente el defensor español es el nuevo foco de preocupación. El ex capitán del Real Madrid fue el primer fichaje anunciado luego de quedar libre del equipo español.Llegó con molestias físicas que le impidieron jugar con normalidad durante la primera mitad del 2021, pero aún no se recuperó.

Lo que parecía una dolencia pasajera que se iba a resolver con una preparación un poco más larga que la del resto, aún sigue su curso y no parece haber indicios de que Ramos esté pronto a debutar con su nueva camiseta. Esto lo confirmó Mauricio Pochettino tras ser consultado por el tema.

"No hay una fecha ni una precisión de cuándo podrá estar disponible otra vez. Está en el período de recuperación, él está bien de ánimo. Lógicamente el jugador quiere jugar rápidamente porque lo que le hace feliz es jugar, estar en el campo, entrenar, pero estamos tranquilos y él tiene que estar tranquilo también", expresó el entrenador.

La situación hace que el jugador ya sea criticado por algunos medios franceses, ex jugadores y algunos aficionados de la entidad parisina, ya que aún no comprenden como luego de casi tres meses de preparación, el jugador aún no está al ritmo de sus compañeros.