La vida siempre da revancha, se suele decir. Bueno, el fútbol también. Y sino díganselo a Irán, Australia, Costa Rica o incluso a Argentina, que sufrieron golpes durísimos en la primera jornada pero han sabido recuperarse con sendos triunfos que le han dado vida al punto de volver a depender de sí mismos para avanzar cuando todo parecía perdido.

Los casos de Irán y Costa Rica son los más llamativos porque sufrieron dos de las goleadas más duras de los últimos Mundiales. Los asiáticos, conocidos por su férrea defensa, cayeron 6 a 2 ante Inglaterra en su debut. Los problemas políticos y sociales que atraviesa el país parecían hacer mella en el equipo iraní, más allá de la diferencia de nivel que había entre ambos equipos.

Pero Irán se recuperó. Afrontó el partido ante Gales como si fuera el último de la carrera de cada uno de los jugadores. Y como si fuera una película épica, cuando después de intentar e intentar y haber tenido muchas opciones de convertir, recién en el octavo minuto de adición se abrió el arco para desatar la locura y el desahogo de los islámicos. Con ese triunfo, totalmente merecido, los iraníes quedaron segundos y tienen la posibilidad de avanzar a octavos si vencen a Estados Unidos. Incluso un empate los clasifica si Gales no le gana a Inglaterra.

Situación parecida vivieron los costarricenses, que habían sido víctimas de un 7 a 0 en contra ante España en una pobrísima actuación que tomó por sorpresa a propios y ajenos, ya que los ticos venían de ser un equipo duro de roer. Pero se recuperaron y vencieron a Japón, quien venía con la moral alta tras ser el verdugo de Alemania.

En un partido totalmente inverosímil, Costa Rica volvió a sufrir los problemas defensivos que tuvo ante España, pero esta vez el destino iba a estar de su lado. Faltando diez minutos para el final del tiempo reglamentario, en la única situación de gol que tuvo en todo el partido, el equipo centroamericano tuvo su premio de la mano de Fuller. Merecido o no, fue una muestra de lo que es el fútbol a veces. Con ese triunfo, Costa Rica llega al partido contra Alemania con la obligación de ganar. Un empate los podría meter en octavos dependiendo el resultado del otro partido. Impensado después del debut.

Australia fue otro equipo que fue goleado en el debut y pudo recuperarse. El 4 a 1 en contra ante Francia fue lógico, pero el hecho de haber empezado ganando dio la pauta de que podía haber rescatado aunque sea un punto. El equipo oceánico se desmoronó y la goleada fue inevitable cuando Francia se despertó.

Pero no fue todo para Australia. En el siguiente partido pudo mostrar un poco más del juego que lo llevó al Mundial y venció a Túnez en un partido que pudo estar para cualquiera de los dos. Si bien sufrió al final, el 1 a 0 fue suficiente para seguir dependiendo de sí mismo, ya que un triunfo ante Dinamarca los deja en octavos de final. Al igual que Irán, un empate también los deposita en octavos siempre y cuando Túnez no le gane a los franceses.

Por último, la primera fecha no dejó solo golpes a equipos menores que se ilusionaban con avanzar de fase. Sino también a gigantes que eran candidatos a ganar el título. Argentina protagonizó uno de los batacazos más grandes de la historia de los Mundiales al caer ante Arabia Saudita. Ese resultado lo dejó sin margen de error ya que una nueva derrota lo dejaba afuera del Mundial. Y si bien el próximo rival era México, Messi y compañía se repusieron y vencieron 2 a 0 con un golazo del ’10’ para abrir el partido.

Ahora, un nuevo triunfo ante Polonia lo clasifica en primer lugar sin importar otro resultado. Pero el margen de error sigue siendo corto, ya que un empate lo hace depender de cómo salgan México y Arabia, mientras que una derrota lo sigue dejando afuera de la Copa del Mundo. Pero que se sacaron una mochila pesada de encima, vaya que lo hicieron