La Major League Soccer es una de las ligas del momento. No solo ha sido capaz de sorprender al mundo por su poder adquisitivo con futbolistas de renombre internacional, sino por su formación de talentos en las distintas academias de los clubes, que hace que muchos jugadores estadounidenses integren los principales equipos de Europa.

Y una prueba de esto es que este viernes la MLS nuevamente estuvo en el mapa y traspasó fronteras debido al fichaje de Axel Kei, quien se ha convertido en el futbolista más joven en firmar con un equipo de esta liga. Se trata del marfileño Alex Kei de apenas 14 años, que fue anunciado por el Real Salt Lake.

Con solo 14 años y 15 días, Kei es 153 días más joven que Freddy Adu, el delantero nacido en Ghana que había sido el más joven en firmar un contrato profesional en Estados Unidos en enero de 2004, cuando se unió al DC United de la principal liga estadounidense.

Kei es marfileño de nacimiento y se crió en Brasil, donde su padre jugaba al fútbol profesionalmente, y en 2017 se mudó con su familia a San Diego (California) a los nueve años. El joven jugador debutó en octubre pasado con los Real Monarchs, un equipo de desarrollo de Real Salt Lake, a los 13 años, para convertirse en el jugador profesional más joven de la historia de Estados Unidos.

Presenting the youngest Homegrown ever.

Elliot Fall, gerente general de LA Galaxy, expresó las razones del fichaje de Axel Kei con el primer equipo. “Durante el último año, Axel ha demostrado ser uno de los mejores prospectos de ataque en el país. Su propensión frente a la portería va mucho más allá de su edad y, junto con su atletismo de élite, proyecta convertirse en una fuerza goleadora en nuestra liga en los años venideros”.

De todas formas, no hay que pensar que todo será color de rosas para Kei, ya que justamente el dueño del anterior récord, no tuvo una carrera brillante como se prometía a la hora de haber firmado su contrato. Freddy Adu, de ahora 32 años, se encuentra sin equipo luego de no haber podido asentarse en ningún club.

Adu causó una revolución al punto de ser comparado con Pelé, por su talento tan temprano. Con apenas 14 años jugó el Mundial Sub-17 para Estados Unidos donde fue el goleador del equipo. El Inter de Italia ofertó por él pero su madre no quiso saber nada con que se vaya tan chico. Y ahí apareció el DC United fichándolo, junto con un contrato con Nike.

Pero se demostró que la presión y las altas expectativas a una edad tan temprana pueden causar estragos. Si bien tuvo un buen año con cinco tantos en treinta partidos, el salto a Europa de forma temprana lo perjudicó. Lo compró el Benfica en 2007 y fue cedido constantemente a equipos de Francia, Grecia y Turquía, al mismo tiempo que su nivel y aspiraciones caían.

Llegó a jugar en países como Serbia, Brasil, Finlandia, Suecia y ligas menores de Estados Unidos y, hoy, a sus jóvenes 32 años, se encuentra sin equipo y con nulas chances de recuperar ese nivel que lo llevó a ser uno de los jugadores con mayor potencial que se recuerden.