El fútbol francés volvió a ser protagonista este domingo por culpa de los ultras. Lo que parecían hechos aislados a principios de temporada se han convertido en una constante en un país que ha sido más protagonista en 2021 por actos extradeportivos que por lo que ocurre en el terreno de juego.

Dimitri Payet, estrella del Marsella, recibió un botellazo en el rostro en el minuto cuatro justo cuando se disponía a lanzar un córner, obligando al colegiado a suspender el encuentro durante más de una hora.

Ambos equipos esperaron durante una hora y cuarto en el túnel de vestuarios la decisión de la LFP. El individuo que arrojó la botella de agua sobre Payet fue interpelado por la policíay llevado directamente a comisaría, donde declaró ante las autoridades y pasó la noche bajo dependencias policiales.

A las 22:00 horas, la megafonía del Parc OL anunciaba que el partido iba a reanudarse. Entre tanto, tanto la prefectura de Lyon, encargada de la seguridad del encuentro de hoy, y la LFP, sacaron dos comunicados echándose la culpa los unos a los otros de la decisión de volver a jugar el partido. Durante 20 minutos, los jugadores del Lyon calentaron en el terreno de juego, mientras que el Marsella se negó a jugar desde el principio a pesar del veredicto firme del árbitro de reanudar la contienda.

A las 22:43 se suspendía oficialmente el Olympique de Lyon-Olympique de Marsella. Los hinchas del conjunto del Ródano habían comenzado a abandonar el estadio ante la evidencia de que el partido no iba a reanudarse, por lo que la megafonía del estadio anunciaba el veredicto, esta vez definitivo, de la LFP. En las próximas semanas, la máxima instancia del fútbol francés se reunirá para tomar una decisión respecto a lo acontecido esta noche en el Parc OL.