Cuando se anunció, allá por 2010, que Rusia y Qatar iban a ser los encargados de albergar la Copa del Mundo de 2018 y 2022, se generó mucha expectativa acerca de los recintos que iban a construirse, sobre todo en el país de Medio Oriente. Incluso, circularon videos oficiales, en dicho momento, que anunciaban estadios muy modernos difíciles de creer.

Hoy, doce años después, la realidad es muy distinta. Si bien los ocho recintos donde se jugará el Mundial destacan por su modernidad y su imponencia, casi ninguno de los que se prometió construir fue realizado. Estadios como el Al-Shamal Stadium, emulaba la forma de un bote; o el Al-Khor con forma de concha de mar; o el Al-Rayyan Stadium, que anunciaba una fachada hecha totalmente de pantallas LED, ninguno vio la luz.

Al momento de la elección de Qatar como sede, solo el Estadio Internacional de Khalifa estaba totalmente terminado, por lo que el resto de los recintos tenían que construirse desde cero, por lo que los diseños propuestos se vieron modificados debido a cambios de presupuestos y regulaciones. Finalmente, los ocho escenarios de la Copa Mundial se distribuirán entre cinco ciudades, teniendo Doha, la capital, dos de ellos.

El principal estadio del evento será el Estadio Icónico de Lusail, que albergará seis partidos de la fase de grupos, uno de octavos de final, uno de cuartos, una de las semifinales y, por último, la gran final. Se trata del recinto con más capacidad del evento, pudiendo acoger a casi 95 mil espectadores, para el momento de su apertura.

En la ciudad de Al-Wakrah estará el Estadio Al-Janoub, con capacidad para 40.000 espectadores, siendo el más pequeño de todo el Mundial. En Doha habrá dos escenarios, el Estadio 974 con capacidad de 40 mil personas y que tiene la particularidad de ser desmontable y estar hecho de contenedores y materiales reciclables; y el Estadio Al-Thumama, con un aforo de 60 mil espectadores.

En Rayan habrá tres escenarios. Uno es el Estadio Ahmed bin Ali, con una capacidad de 45 mil asistentes. Los otros dos, ubicados en las cercanías de Doha, son el Estadio Ciudad de la Educación con 45 mil espectadores de aforo, y el mencionado Khalifa, que al remodelarse, aumentó su capacidad a 50 mil asistentes. Por último, la ciudad de Jor aporta el Estadio Al-Bayt con una capacidad de 60 mil personas.

La particularidad de esta edición del Mundial, es que las distancias se reducen enormemente. En Rusia 2018, al tratarse del país más extenso del mundo, las sedes tenía miles de kilómetros entre sí y los viajes requerían un planeamiento exhaustivo para no generar desgaste en los jugadores. En Qatar, eso no será un problema, ya que los estadios están en un área de apenas 55 kilómetros, debido a la poca extensión de la zona urbana del país.

Será así, el Mundial más compacto desde la edición de 1930 (la primera de toda la historia), que se jugó en Uruguay y los partidos se desarrollaron en su totalidad en tres estadios de la ciudad capital Montevideo. En Qatar, ningún plantel viajará más de una hora entre su lugar de entrenamiento y el recinto de sus partidos.

1DE16|Estadio Icónico de Lusail
2DE16|Estadio Icónico de Lusail por dentro
3DE16|Estadio Al Janoub
4DE16|Estadio Al Janoub por dentro
5DE16|Estadio 974
6DE16|Estadio 974 por fuera
7DE16|Estadio al thumama
8DE16|Estadio Al-Thumama por dentro
9DE16|Estadio Internacional Khalifa
10DE16|Estadio Internacional Khalifa por dentro
11DE16|Estadio Ciudad de la Educación
12DE16|Estadio Ciudad de la Educación por dentro
13DE16|Estadio Ahmed bin Ali
14DE16|Estadio Ahmed bin Ali por dentro
15DE16|Estadio Al-Bayt
16DE16|Estadio Al-Bayt por dentro