El fútbol tiene muchas historias de redención. Y una de ellas es la de Gareth Southgate, con una revancha que tardó 25 años en llegar. El DT de la Selección de Inglaterra, que ayer logró clasificar a su país a su primera final de Eurocopa (y la primera final de un torneo desde 1966), saldó una cuenta pendiente de manera personal.

Transcurría la Eurocopa de 1996 y, al jugarse justamente en Inglaterra, el combinado local era uno de los favoritos a quedarse con el torneo. Además tenía una buena camada de jugadores que invitaban a la ilusión: David Seaman, Gary Neville, Alan Shearer, Paul Gascoigne y Sol Campbell. Y con la camiseta número 6, Gareth Southgate. El entonces jugador del Aston Villa no tenía muchos partidos en la Selección. Pero su buena actuación en la Premier durante la temporada anterior le valieron la confianza del entrenador Terry Venables y lo citó.

Inglaterra confirmó todas las apuestas que había en el equipo y llegó a la semifinal del torneo. Superó un grupo integrado por Suiza, Escocia y Holanda; y en cuartos de final venció por penales a España tras empatar sin goles. Southgate jugó los cuatro partidos de titular, por lo que también jugó desde el inicio en la semifinal en Wembley ante Alemania.

El partido ante los alemanes empezó de la mejor forma con el gol de Alan Shearer a los cinco minutos, pero diez después, empató Stefan Kuntz para Alemania. El resultado no se modificó ni en lo 90 minutos, ni en el tiempo extra. Por lo que fueron a los penales.

Southgate fue el único que falló su penal en definición ante Alemania

Los cinco penales que patearon cada uno, fueron todos convertidos. Al empezar la tanda de penales extra, el designado para disparar para Inglaterra fue Southgate. Su disparo, bajo y no tan esquinado fue contenido por el arquero Kopke. El penal siguiente, convertido por Moller, decretó el pase a la final de Alemania, que ganaría el torneo venciendo en la final a República Checa

Southgate fue señalado por el público y la prensa como culpable de la derrota inglesa y el no poder acceder a una final de Eurocopa por primera vez. Hoy, 25 años después, y como entrenador, tuvo su revancha