Fue toda una revolución en su momento. La llegada de Marcelo Bielsa a Leeds United en 2018 al equipo, que en ese entonces militaba en el Championship, segunda categoría del fútbol ingles, fue todo un acontecimiento para el club que no pisaba la Premier League desde hacía catorce años.

Pero esa relación de amor mutuo llegó a su fin. Leeds sufrió su cuarta caída consecutiva (en las que recibió diecisiete goles), sumó seis partidos sin ganar y los puestos de descenso empezaron a rondar por Elland Road. De esta forma, los directivos del club decidieron cambiar de aires a tiempo y rescindieron el contrato del argentino que los devolvió a la cima.

Así, el dominicano Junior Firpo, que llegó a Leeds este curso procedente de Barcelona, se queda sin su entrenador que lo usó en veinte partidos en lo que va de la temporada. Firpo estuvo ausente en varios juegos, ya sea por lesión e incluso por protocolos sanitarios al contagiarse de Covid-19.

Leeds United can confirm the club have parted company with head coach Marcelo Bielsa

En el primer año de Bielsa, Leeds casi logra el ascenso pero se pinchó en la última parte de la temporada y se perdió la posibilidad de lograr el ascenso directo, y luego caería en semifinales de Playoff por el tercer boleto a la Premier League. Lo que parecía un fracaso y una decepción, termino siendo el estímulo para ir por todo y ganar el Championship al año siguiente. Primer puesto y regreso a Premier, donde no estaba desde el año 2004.

Como si fuera poco, el juego revolucionario de Bielsa en el equipo, calzaba perfectamente con las características de la liga, por lo que con el mismo equipo, prácticamente, asombró a todos en su debut y se quedó con el noveno puesto en la Premier, a pocos puntos de volver a jugar copas internacionales.

Las bajas en el plantel de la temporada anterior, los refuerzos que no aportaron mucho, sumado a las graves lesiones de Bamford y Philips, hicieron mella en un equipo que no encontró soluciones y el desgaste físico se hizo notar. El equipo perdió el rumbo y Bielsa es la primera víctima de una directiva que, si bien fue clave en el ascenso, no quiere perderse de los ingresos de estar en la Premier League