Australia coronó un triunfazo sobre Túnez para meterse de lleno en la clasificación por los octavos de final en el Mundial de Qatar 2022. Mitchell convirtió el gol de la victoria y se metió en la historia del fútbol australiano.

Pero lo que realmente conmovió en el partido fue la celebración del atacante apenas registró la diana ante los africanos, que perdieron una oportunidad sagrada de tomar la cima en el Grupo D.

El atacante peinó el balón con un cabezazo a los 23 minutos del primer tiempo y le dio la ventaja a los oceánicos, que no perdieron en lo que restó del encuentro. El jugador festejó con una señal en sus manos junto a su hijo que se encontraba en las tribunas del Al Janoub Stadium.

Apenas vio que el balón entró a la arquería contraria, el artillero se fue corriendo a las tribunas para celebrar con su hijo, quien festejó su cumpleaños número seis hace un par de meses.

Duke dejó uno de los momentos más memorable en lo que va de la Copa del Mundo 2022 y también su nombre grabado en los libros de historia de los “Socceroos”.

El arriete se convirtió en el segundo australiano en la historia en marcar de cabeza en una Copa del Mundo desde que lo Tim Cahill en Sudáfrica 2010. Además, fue la primera vez que la selección cerraba el primer tiempo arriba en el marcador, de acuerdo con MisterChip.

Su tanto cortó una racha negativa de los oceánicos de siete compromisos sin conocer la victoria en un Mundial. Los dirigidos por Graham Arnold no ganaban desde que vencieron a Serbia el 23 de junio de 2010.

Es apenas el tercer triunfo en el certamen para los “socceroos” y la primera en lo que no permiten goles en contra.

Además de eso, Duke consiguió ser el primero en anotar en Qatar 2022 y no se desempeñe en una máxima categoría del fútbol en un país. El delantero juega en la segunda división japonesa con el Fagiano Okayama.