Partido entretenido en Baku que cierra la primera jornada del Grupo A de la Eurocopa. Gales y Suiza empataron pese a que fue la selección helvética la que llevó el peso del encuentro durante gran parte de este. Se adelantaron los Rossocratti gracias a un gol de Embolo, el mejor del partido, pero en una jugada de estrategia, a falta de cuarto de hora del final, Moore puso las tablas de cabeza

Gales se llevó un susto cuando quedaban cinco minutos para llegar al 90. Gavranovic lograba batir a Ward, pero en el momento de su remate se encontraba en fuera de juego. Tanto anulado, el primero en el que interviene el VAR en la Eurocopa, y suspiro fuerte de la selección galesa.

Los focos estaban puestos sobre Gareth Bale. La estrella de Gales, que la temporada pasada estuvo cedido en el Tottenham y tras la Eurocopa volverá al Real Madrid con un año de contrato, no estuvo especialmente inspirado, pero como ninguno de sus compañeros.

Dominio Suizo

Suiza tardó quince minutos en tomar las riendas del choque, consiguió lo que quería. Fue fácil, porque Rob Page apostó por encerrarse en su campo con el gigante Kieffer Moore como islote a la espera de un contragolpe y, salvo alguna cabalgada de Daniel James, siempre eléctrico y endiablado, Gales no hizo nada.

En una de las arrancadas de James, Gales disfrutó de su única gran ocasión. El jugador del Manchester United sacó un centro magnífico desde la banda izquierda que cabeceó Moore y que salvó Yann Sommer con una gran parada. Eso fue todo. Con Bale desaparecido, Aaron Ramsey escondido y el timón Joe Allen inoperante, Gales se dedicó a sobrevivir.

Salió indemne antes del descanso porque a Suiza le faltó puntería. El combinado helvético pudo marcar con un taconazo magnífico de Schär que despejó Danny Ward y con tres disparos de Seferovic que se fueron a las nubes. El último, clarísimo, al borde del descanso, marcó el inicio de la exhibición de Embolo, que con un gran movimiento dentro del área provocó una ocasión clarísima que desaprovechó su compañero.

Embolo, el mejor

El hambre de Embolo no se frenó en el vestuario. Saltó al césped desatado, poderoso, fuerte e imparable. Con una confianza terrible encaró rivales en cada ocasión que pudo. Y, en una de ellas, obligó a Ward a mandar la pelota a un córner que después fue gol. Él mismo cabeceó el lanzamiento de Shaqiri e hizo justicia en el marcador.

A Gales no le quedó más remedio que adelantar líneas. Ya no valía esperar fallos del rival mientras se escondía en su parcela del terreno de juego. Tenía que ir a por el empate. Y, de repente, cambiaron las tornas y Suiza se convirtió en el contragolpeador.

Moore salvador

Salvo otro intento de Embolo que rozó el segundo con un disparo que lamió el palo izquierdo de la portería de Ward, durante la última media hora Gales, con más empuje que cabeza, se lanzó a por el empate. Lo consiguió. Fue Moore, en una jugada de pizarra a balón parado en un córner, quien firmó tablas con un buen cabezazo.

Sin muchos argumentos, Gales había encontrado petróleo. Suiza pagó caro su pecado, encerrarse atrás cuando mandaba con claridad en el partido.

Y pudo ser peor, porque el combinado de Page olió la sangre y en los últimos minutos fue a por la victoria. No la consiguió e incluso se llevó un susto con un tanto anulado por el VAR de Gravanovic. Al final, el 1-1 no se movió del marcador y Suiza se llevó un sofocón por un conservadurismo inesperado. Moore se encargó de resucitar a un moribundo.

Gales 1-1 Suiza

Gales: Ward; Roberts, Rodon, Mepham, Davies; Morrell, Allen, Ramsey (Ampadu, 93'); James (Brooks, 75'), Moore y Bale.

Suiza: Sommer; Mbabu, Elveldi, Schär, Akanji, Rodríguez; Xhaka, Shaqiri (Zakaria, m. 66), Freuler; Embolo y Seferovic (Gavranovic, 84').

Goles: 1-0, 49': Embolo; 1-1, 74': Moore.

Árbitro: Clément Turpin (Francia). Mostró tarjeta amarilla a Schär (30') y a Mbabu (63') por parte de Suiza, y a Moore (47') por parte de Gales.