La vida del Newcastle cambió para siempre el pasado 7 de octubre. El Fondo Público de Inversión de Arabia Saudí (PIF) compró por 320 millones de euros un club histórico que llevaba años a la deriva y que alternaba entre Premier League y Championship hace varios años.

Los aficionados celebraron, no tanto por la llegada de multimillonarios a la directiva del club, sino por la salida del, ahora, ex propietario Mike Ashley, principal responsable del declive de un equipo que supo jugar, hasta no hace muchos años, Copas Europeas y pelear en la parte alta de la tabla de la Premier League.

Las arcas del club ahora disponen de una cifra que realmente asusta: unos 400.000 millones de euros, que son controlados por la Familia Real de Arabia Saudita cuya cabeza visible en la operación es el Príncipe Heredero Mohammed Bin Salman posee una fortuna de 380.000 millones.

La contracara de lo económico es lo deportivo, ya que el Newcastle no levanta cabeza. Antes de la operación se encontraba en puestos de descenso y la situación, a día de hoy no cambió. Por eso, para la primer ventana de fichajes, la dirigencia ya planea refuerzos de categoría que prometen sacudir el mercado y mejorar la situación de un equipo que no quiere comenzar este proyecto en el ascenso.

"Los propietarios no se planteaban hacer grandes fichajes en enero. Es una ventana difícil, no siempre se obtiene una buena relación calidad-precio, pero la situación les ha forzado", afirman desde la prensa local.

Los problemas defensivos han lastrado al Newcastle. Son, junto al que va último, Norwich, el equipo más goleado de la Premier con 42 tantos recibidos. Un agujero por el que se les han escapado 19 puntos tras ponerse por delante y no poder defender el resultado. Por ello, el primero en llegar será Kieran Trippier por 30 millones, procedente del Atlético Madrid y con pasado en el Tottenham.

Al inglés podría unirse el central neerlandés Botman de Lille francés por 36 millones; y para el medio, buscarán a Wijnaldum del PSG, que es el sueño de un club que tiene lesionados a Wilson y a Saint-Maximin.

También aparecen nombres como Aubameyang, Dembélé, Lingard, Martial, Alli o Coutinho, estos mucho más improbables, pero con una billetera que parece no tener límite, la realidad puede superar cualquier tipo de imaginación.