El futuro del mediocentro danés en la Serie A italiana está más en entredicho que nunca ya que, según la propia normativa del campeonato azzurro, un jugador no puede jugar con un desfibrilador. El dispositivo está en el cuerpo del jugador, luego de que sufriera una descompensación durante el partido entre Dinamarca y Finlandia de la pasada Eurocopa.

Es por ese motivo por el que el Inter de Milán y el propio jugador estarían interesados en aprovechar el mercado de invierno para buscar una solución que satisfaga a ambas partes, toda vez que el nórdico, tras el angustioso lance que vivió durante la pasada Eurocopa, debe convivir con tamaña tecnología como un ICD (Desfibrilador Cardioversor Implantable) en su día a día.

En este sentido, esto no implica que el fútbol haya terminado para el danés. De hecho, este tipo de normativa no rige en todas las competiciones domésticas del Viejo Continente. Y una de la que ya se habla como posible destino de Eriksen es la KNVB, la Liga Neerlandesa. Y más en concreto, el club donde se dio a conocer al fútbol internacional: el Ajax de Ámsterdam.

No son pocos los medios que ya apuntan a un posible acuerdo entre el jugador y el club neroazzurro aunque el propio agente del danés de 29 años, y que hasta la fecha tiene contrato hasta 2024, podrían estar ya buscando una salida más pronto que tarde. "Christian está bien, está pasando mucho tiempo de calidad con su familia. Y está en buena forma. Cuando haya más noticias se comunicarán como sea oportuno", afirmó recientemente a Goal su representante Martin Schoots.

El jugador volvió a entrenarse a principios de este mes, luego de estar 173 días sin inactividad luego del percance sufrido durante la competición continental que hizo que se perdiera todo lo que va de la temporada actual en la que aún no pudo jugar con su equipo.