Dos años después, El Clásico regresa al Santiago Bernabeú y como siempre es un momento histórico en la trama que compone a diario el fútbol mundial.

Sí señores, desde marzo de 2020 no se juega en la Cátedral del balompié, pues las reparaciones a que fue sometido el estadio hicieron que el club merengue jugará sus partidos de local en el Alfredo di Estéfano.

La nota

En aquel entonces el choque terminó 2-0 a favor del Real Madrid, con tantos de Mariano y Vinicius y fue uno de los cinco partidos que han ganados los blancos desde entonces.

El Clásico regresa y sin Karim Benzema no será igual pero el Clásico se juega en Madrid y ser local compensa la ausencia del jugador francés.

No será igual pues, el delantero galo es la sensación de La Liga ahora mismo, más allá de lo que representa para el Real Madrid; es la sensación por sus goles y por lo determinante que es para su equipo.

Y sí, no estará Benzema pero estará Vinicius que también está en estado de gracia y en abrir y cerrar de ojos se saca algo mágico y con un desborde y dos regates está rematando a puerta.

Más que un símbolo

El Clásico no es un partido cualquiera, hay otros, importantes, Inter- Milán, River- Boca, Peñarol y Nacional pero Real Madrid- Barcelona es una fiesta global, el mundo entero se detiene a mirar.

En un contexto como el actual con la Liga afrontando trances financieros que han hecho ceder al torneo ibérico respecto a la Premier League de Inglaterra; un momento se crisis asociadas a los efectos de la pandemia de Covid 19, una temporada sin estrellas mediáticas, pues Lionel Messi partió al PSG...en un instante, El Clásico siempre salva y mueve multitudes.

Será el segundo partido de la temporada entre ambos y la realidad es diferente para el Barca, pues aquel equipo alicaído y sin alma que perdió 2-1 no tiene nada que ver con el de ahora.

El Barca de Xavi es diferente y ya lo demostró en la semifinal de la Super Copa de España, que si bien saldó con derrota de 3-2, mostró una mejor imagen, quizás el germen de lo visto al día de hoy.

Los catalanes han encontrado su ritmo de juego, con Ferran Torres y Abaumeyang acoplados en la delantera, además del portentoso Adama Traoré oxigenando y dándole intensidad al equipo.

Al mismo tiempo, los nuevos bríos de un renovado Dembelé y hasta de un jugador desechado como Ricky Puig hacen soñar a los culés.

El Real Madrid si ha mantenido el pulso y llegan a esta jornada 29 siendo más líderes, con 15 puntos de ventaja respecto al Barca y diez sobre el Sevilla en el segundo lugar.

Los dirigidos por Carlo Ancelotti han encontrado siempre la alternativa para sus momentos de crisis; Militao un muro en defensa, Camavinga un revulsivo en minutos de apuro, un Modric rejuvenecido que dibuja sus pases como un maestro y crea las mejores jugadas.

El Real Madrid sigue pujando en la Champions, el Barca en la Europa League y este encuentro de hoy no será de puro trámite, más allá de todo está el honor.

La historia

Desde aquella Copa del Rey en 1916, cuando se jugó por primera vez El Clásico, se han disputado 249 partidos, de ellos 100 victorias para el Real Madrid, 97 para el Barcelona y 52 empates.

Como dato curioso, este será El Clásico número 43 para Sergio Busquets y el partido número 400 para Dani Alvés con la casaca blaugrana.

A las 4 de la tarde hora de República Dominicana, el tiempo otra vez se detendrá.