El Atlético de Madrid tiene en Diego Simeone a algo parecido a un Dios. Desde su llegada al equipo de la capital, convirtió a LaLiga en un torneo que ya no se determinaba entre dos equipos, y sumó al Colchonero a la mesa grande junto al Barcelona y el Real Madrid.

Con el título que obtuvo en la temporada pasada, el entrenador argentino ganó su segunda liga después de obtener su primera competición en 2014. Simeone se sinceró y, en una entrevista con el sitio oficial de la competición destacó la importancia de lo que viene, teniendo en cuenta las diferencias con el título anterior.

"Recuerdo ese día con mucha alegría. Ganamos el título con apenas un jugador que repitió del título pasado (Koke) y eso es importantísimo. Volver a ganarlo nos da fuerzas para seguir creciendo como club y como equipo", expresó.

"El hecho de que para este torneo se hayan quedado casi todos los jugadores campeones, nos da cierta estabilidad y una tranquilidad de poder hacerlo bien. En 2014 nos costó mucho porque al año se fueron muchos jugadores y eso se sintió", dijo al comparar los dos títulos.

"El Atlético de Madrid es mi casa. Yo llegué como futbolista y la gente me dio más de lo que yo les di a ellos. Espero que en todos estos años haya retribuido con esfuerzo y entrega al club que quiero. Estoy feliz, veo que el club crece y hay energías renovadas para potenciarse mundialmente. Es fantástico tener un equipo competitivo, porque es a lo que aspiramos", finalizó.

El Atlético iniciará la defensa del título ante el Celta de Vigo en una Liga que aún acusa el impacto por la salida de Lionel Messi del Barcelona, una de las máximas figuras de la competición.