El mundo del fútbol se ha vestido de luto tras la novena jornada del torneo clausura de la Liga MX, específicamente por lo acontecido en el partido entre el Querétaro y el Atlas, vigente campeón del fútbol de México.

El encuentro se encontraba 0x1 a favor de la visita cuando tuvo que ser detenido debido a la violencia que acaeció en las tribunas y que acabó con la vida de al menos 17 personas según registros e informes extra oficiales.

Una batalla campal

Cuando el partido se encontraba en dominio del Atlas gracias a un gol de Julio Furch en el minuto 63, comenzó la pesadilla. Varios fanáticos invadieron el terreno y enseguida muchos más. Eso hizo que el encuentro se detuviera, los jugadores se marcharan a los vestuarios del estadio Corregidora y comenzara la guerra tanto en las tribunas como sobre el césped.

Cientos de radicales de ambos bandos comenzaron una riña a los golpes, con armas blancas y objetos cortopunzantes entre ellos. La situación escaló hasta un punto en el que ni siquiera las fuerzas de seguridad nacionales y del estadio pudieron detener la ola de agresiones que acabó con varias personas muertas y muchas más heridas.

Las imágenes que circulan por las redes son verdaderamente desgarradoras, impactantes y son todo lo contrario a lo que debería ser la fiesta del deporte más popular del planeta.

 

¿Quiénes son los responsables?

Tomando como referencia eventos similares del pasado ocurridos en el país azteca, se intuye que la violencia recayó en las manos de gente que se hace pasar por hinchada, pero que en realidad son delincuentes que pertenecen a mafias organizadas y otros grupos delincuenciales.