Al momento de escribir esta nota se concretaba la noticia; Uruguay clasificaba al Mundial tras vencer a Perú y también mantenía con vida a Colombia.

Así es, unos ganan y otros pierden, la vida es un vaivén y en el fútbol adquiere matices casi épicos, dramáticos en exceso diría.

Por un lado, el técnico Reinaldo Rueda, más que criticado, a veces irrespetado por la afición; el técnico colombiano armó una alineación sorpresa y le dio un baño de fútbol a los bolivianos.

Las sorpresas funcionaron

Rueda sorprendió desde el mismo anuncio del once titular con los centrales Carlos Cuesta y William Tesillo como protagonistas.

Al mismo tiempo, dejó de interiores a James y a Juan Guillermo Cuadrado para adelantar a Gustavo Cuellar, todo para darle más salida al equipo y le funcionó perfecto.

Los cafeteros golearon con tantos a la cuenta de Luis Díaz, Miguel Borja y Mateus Uribe para delirio de su afición.

De igual modo, James Rodríguez se dejó la vida en el campo, participando y creando oportunidades.

La sensación

En el caso de Luis Díaz vale alegar que sigue siendo sensación dentro del equipo colombiano y Rueda ha sabido aprovechar.

Desde la Copa América en Brasil, Díaz que marcó cuatro goles en cinco partidos se robó el protagonismo y es un claro referente en el elenco.

Más que números

De esta manera, los colombianos llegaron a 20 puntos y se colocaron sextos, a solo un punto de Perú y dejando atrás a Chile que terminó en 19 al ser goleada por Brasil, 4-0.

Colombia sigue con vida y si ya no puede pensar en pasaje directo si puede aspirar al quinto puesto que da un boleto para el repechaje.

Todo se definirá el martes 29 de marzo, cuando Colombia enfrente a Venezuela y Perú a Paraguay.

Una victoria de los de Rueda combinada con un empate o un traspiés peruano ante los paraguayos, le asegura la quinta plaza a los cafeteros.

Para muchos es una utopía, pues el Perú de Ricardo Gareca tiene en sus manos el cupo, si se impone a la ya eliminada Paraguay pero así y todo, los colombianos se aferran.

Hablamos de un elenco que desde Brasil 2014 ha dicho presente en todas las justas del orbe, incluso todavía se recuerda su duelo reciente ante Inglaterra en los octavos de final de la Copa del Mundo de 2018.

Ahora es cuando se siente la presión y se recogen los platos rotos por un comienzo tan inestable.