Parece un cuento de nunca acabar. FIFA se expresó y, a través de su Comité de Disciplina, desestimó la denuncia de la Federación Chilena hacia el jugador ecuatoriano Byron Castillo, en la cual aseguraba que en realidad era colombiano y no podía jugar en la selección clasificada a Qatar. Pero desde el lado chileno insisten y apelarán la decisión y luego recurrirán al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS por sus siglas en francés).

FIFA aseguró que, luego de revisar los documentos presentados, no había ningún motivo para hacer lugar al pedido chileno de quitarle los puntos obtenidos por Ecuador en los partidos que Castillo estuvo en cancha durante las Eliminatorias (un total de ocho). El motivo de "La Roja" era claro, obtener los puntos de Ecuador lo depositaría automáticamente en el Mundial. Pero el Comité avaló la versión ecuatoriana.

En la Federación Chilena se instaló inmediatamente una certeza. “Iremos al TAS”, confirmaban fuentes del organismo mucho antes de que Pablo Milad (presidente de la ANFP) y Eduardo Carlezzo (abogado de la causa) ofrecieran una conferencia en la que también explicarían los próximos pasos de la estrategia jurídica chilena.

Si bien en la FIFA existe una segunda instancia, la Cámara de Apelaciones, se da por descontado de que es casi imposible revertir ahí el dictamen. En ese sentido, recurrir a la máxima corte deportiva, afincada en Lausana, también en Suiza, aparece como la última carta. Chile está dispuesto a jugarla.

De todas formas, tanto en Ecuador como en el mismo lado chileno, ven con pocas opciones que el proceso tengo otro resultado que el mostrado hasta ahora. Primero, se trata de una cuestión de nacionalidad que el Estado Ecuatoriano ya había confirmado previamente, incluso con el aval de FIFA para su convocatoria, por lo que es poco viable que un Tribunal Deportivo contradiga esa resolución.

Por otro lado, está el tema logístico. El Mundial de Qatar 2022 empieza en cinco meses, tiempo insuficiente para una resolución del caso en condiciones normales. Por lo tanto, el TAS debería realizar un procedimiento "abreviado" que no le depara muchas esperanzas a los intereses chilenos.

Un dato no menos es que Ecuador está en el Grupo A de la fase de grupos, en el que también se encuentra Qatar, el organizador. Habiendo ya entradas vendidas y logística preparada, sería realmente un conflicto enorme que el país sede no conozca a uno de sus rivales o, en el peor de los casos, se lo modifiquen a pocas semanas de la cita.