El pasado año 2022 la Comunidad de juegos de Pelea (FGC por sus siglas en ingles) fue una fuente inagotable de narrativas; El dominio Norteamericano en SFV, la joven promesa de 17 años llamada Ending Walker, los gemelos fantásticos Chilenos conquistando el EVO en Mortal Kombat, las naciones que por primera vez tendrán un representante en la Capcom Cup y muchas más.

Con este mar de historias dignas de enmarcar se pensaría de que alguna compañía tendría la molestia de hacer algo, pero la FGC aun no tiene claro el concepto de espectáculo en los esports. El crear algo más allá de dos sillas y un monitor con un juego le cuesta tanto a la FGC y esto se da a notar en los charts y las grandes marcas patrocinadoras.

Paradójicamente la FGC es una de las mas longevas de los esports y una de las que menos ha progresado a nivel de espectáculo/negocio en los deportes electrónicos, si lo comparas con disciplinas más recientes como League Of Legends o PUBG Mobile, Los Fighting parecieran estar estancados y detenidos en el tiempo.

Sumado a esto el hecho de que la nueva camada de Atletas electrónicos no les llama mucho entrar a este universo mal estructurado donde nisiquiera se exalta las figuras y sin ninguna seguridad de retribución, pone a pensar de que deben hacer algo si quieren sobrevivir.

Dota, Conter Strike, League Of Legends, PUBG y Free Fire son solo algunas de las disciplinas que han aprendido a crear un universo de rivalidades, vídeos de narrativas, explotar las figuras y hasta musica para seguir creando un ecosistema llamativo para todos. No hay que crear el fuego, es solo ver y adaptar, ojala y en los próximos agarren la pala y trabajen en crear un espectáculo porque en esta ni mirando aprenden.