El terremoto mediático vivido en Activision Blizzard tras los casos de abusos y cultura hostil contra las mujeres ha sacudido la industria y ha reabierto el debate sobre una lucha que se lleva viviendo mucho tiempo en Norteamérica, la sindicalización de los desarrolladores de videojuegos. El crunch y los recortes frecuentes en las empresas, son algunos de los motivos frecuentes que han motivado a los trabajadores a empujar en esta dirección.

Sin embargo, la situación no es fácil. La semana pasada se supo que Activision Blizzard se había dirigido a sus empleados en un intento de frenar sus aspiraciones sindicales, mientras se encontraban en pleno tira y afloja, con huelga mediante y la creciente presión sobre su CEO, Bobby Kotick. La tarea no parece fácil, pero se ha vivido un momento histórico en la industria, con un gran paso dado por un estudio muy pequeño.

Vodeo Games, un estudio independiente, creadores de Beast Breaker, para PC y Nintendo Switch, han formado la primera unión certificada de estudios de videojuegos en Norteamérica. Vodeo Workers United se ha presentado en colaboración con CODE-CWA, y ha sido reconocido voluntariamente por la directiva del estudio. El sindicato incluye tanto a trabajadores de plantilla a tiempo completo como temporales, con una plantilla que trabaja de forma remota desde Estados Unidos y Canadá.

El director de Beast Breaker, Chris Floyd, ha celebrado en una entrevista en Polygon la sindicalización, recordando "cuán necesarios son estos pasos para la industria". Myriame Lachapelle, productora de Vodeo ha recordado que "esto es algo que se puede hacer", y ha reivindicado el efecto positivo que los sindicatos pueden tener en la industria. Por su parte, la líder de la campaña CODE-CWA, Emma Kinema, ha puesto el foco en el cambio que la industria parece estar viviendo, independientemente de que venga de miles de trabajadores en Ubisoft o Activision Blizzard, o de estudios pequeños como Vodeo.