Los Yankees de Nueva York vivieron otra temporada catastrófica en el 2022. No es que hayan caído de manera estrepitosa ni tampoco es que todo haya ido mal para ellos, sino que una vez más se quedaron a las puertas de la gloria cuando todos los daban como los grandes favoritos, al menos en la Liga Americana. Además, para más inri, el verdugo fue una de sus némesis habituales: los Astros de Houston en la Serie de Campeonato del joven circuito.

De poco le sirvió al club tener en Aaron Judge al mejor bateador de toda la Gran Carpa y posterior ganador del MVP. Incluso, darle solución al gran problema defensivo de la receptoría con un ganador del Guante de Oro y de Platino como José Treviño fue un avance, pero ni siquiera eso fue suficiente. Sencillamente, otro año para el olvido en la Gran Manzana, lugar donde no se prueban las mieles de una Serie Mundial desde el 2009.

Más inconvenientes a la vista

Sin embargo, hay una problemática dentro del conjunto de los Bombarderos que todavía no ha sido resuelta y sigue siendo una de las dificultades principales de la franquicia: el tema de las paradas en corto. Aún no tienen los Mulos del Bronx ningún hombre que convenza en ese puesto y las decisiones que están tomando, indican que en el 2023 las cosas seguirán igual que en los últimos tiempos.

Aunque la agencia libre de esta temporada baja tiene alternativas de lujo para la posición del shortstop, los Yankees no han mostrado el más mínimo interés por alguno de los torpederos disponibles. Ni Carlos Correa, ni Trea Turner, ni Dansby Swanson, ni Xander Bogaerts parecen estar en la lista de deseos del gerente general Brian Cashman y su equipo.

Aferrados a lo suyo

La novena más ganadora en la historia del béisbol tendría planeado competir con las siguientes alternativas para cubrir el lugar del campocorto: Isiah Kiner-Falefa, Gleyber Torres, Anthony Volpe, Oswald Peraza y Oswaldo Cabrera; fórmula que ya probó y no dio resultados.

Ciertamente Kiner-Falefa fue lo más decente en el puesto, pero su bate sigue sin convencer y claramente no está a la altura de un club del calibre de los Yankees, entonces ¿por qué no traer a un shortstop? Solo la gerencia yankista lo sabe. Amanecerá y veremos