Los Yankees de Nueva York son un equipo acostumbrado a firmar estrellas de primer nivel, hombres con nombres rimbombantes que causan un gran impacto mediático debido a su popularidad. Así ha sido desde el inicio de los tiempos hasta nuestros días. Por esa razón, cuando se supo que apostaron por el veterano Matt Carpenter, ex de los Cardenales de San Luis que contra todo pronóstico llegó a la Gran Manzana, a todo el mundo extrañó dicho movimiento.

La lógica indicaba que no cabía en ningún lugar. Las posiciones que el 3 veces All-Star juega estaban bien cubiertas y no se encontraba ninguna viabilidad a su utilidad dentro de la nómina del mánager Aaron Boone. No obstante, con el paso de los días se ha comprendido su papel y sobre todo, la calidad de su incorporación.

Un camino tortuoso

Después de ser un indiscutido ligamayorista por 11 años con los pájaros rojos de Misuri, a Carpenter le llegó el momento más oscuro de su carrera. Tuvo que irse de la organización a la que entregó sus mejores años como beisbolista y afrontar una realidad incierta en la escuadra Triple A de los Rangers de Texas, franquicia que le dio la oportunidad de seguir jugando, pero no al máximo nivel.

Sin embargo, tomó aquello como una chance para volver más fuerte que nunca. Con el conjunto de los Round Rock Express bateó una línea ofensiva de .275/.379/.613, con 6 jonrones, 5 dobletes y 2 triples, además de 19 carreras impulsadas y 15 anotadas, en 21 encuentros.

Los Yankees le apostaron

Gracias a ese buen accionar, los Mulos del Bronx le dieron la ya tan sonada posibilidad de volver a Las Mayores. Muchos cuestionaron aquella decisión, por el flojo final de Carpenter con los Cards, pero las estadísticas le dieron al razón a la gerencia neoyorquina

En 7 juegos y 19 turnos al bate, este veterano de 36 años exhibe un total de 5 imparables de los cuales 4 han sido vuelacercas. Posee 6 rayitas remolcadas y 7 anotaciones, su línea ofensiva es de .263/.391/.895 y su OPS asciende a 1.286.

Se ha convertido en el bateador zurdo que los Yankees necesitaban y además, según varios jóvenes del clubhouse de los Bombarderos, está ejerciendo un liderazgo increíble y dando consejos acertados a varias estrellas emergentes. ¿Acaso se puede pedir más? Esta vez la movida fue todo un éxito para Brian Cashman y compañía.

La gran pregunta que aparece sobre la mesa ahora es la siguiente: ¿Lo bajarán a Triple A cuando se recupere Giancarlo Stanton o sacrificarán a otro elemento?