Los Yankees de Nueva York están mostrando un nivel increíble en este tramo inicial de la temporada 2022 de las Grandes Ligas. Con récord descomunal de 24 victorias y solo 8 derrotas comandan no solo la División Este de la Liga Americana, sino también el ranking general de todas Las Mayores.

Solo en estos 2 últimos días han logrado labrar un total de 25 carreras a palo limpio en sus 2 triunfos para dar apertura a la serie del fin de semana contra los Medias Blancas de Chicago. El día jueves les vencieron por pizarra de 15x7 y ayer 10x4, dando una verdadera cátedra de poderío ofensivo.

Por primera vez en mucho tiempo la escuadra de la Gran Manzana da indicios de tener un ciclo exitoso al demostrar que puede batear a raudales y limitar los bates adversarios por medio de un pitcheo eficiente.

No obstante, tantas buenas noticias tienen también su lado negativo, ya que no todos los jugadores por muy buen rendimiento que ofrezcan o mucho que prometan pueden pertenecer al roster que cada vez se hace más chico.

Tan solo hace unos días la MLB mandó a todos los conjuntos a reducir sus nóminas de 28 a 26 hombres, lo que le quebró la cabeza a más de una gerencia. Tal es el caso de estos Yankees que no quieren aflojar, pero de manera simultánea no quieren perder el aporte de ninguno de sus elementos.

El problema de la receptoría

Uno de los puestos donde los Bombarderos todavía se debaten entre varios candidatos para ocupar el lugar es la receptoría, posición en la cual José Treviño y Kyle Higashioka han resuelto y a la que pronto se sumará Ben Rortvedt como tercera opción. De ahí surge la gran interrogante: ¿A cuál catcher sacrificarán los Mulos del Bronx?

Distintas posibilidades

El plan de entrada de los Pinstripes después de la salida de Gary Sánchez era que Higashioka fuera su careta titular. Sin embargo, su flojo rendimiento con el madero (línea ofensiva de .170/.224/.226 en 20 juegos) le dio una oportunidad dorada a Treviño que este no desaprovechó.

Aunque batea una línea similar a la de su colega (.178/.229/.200), su interacción con los lanzadores y su defensa han sido tan buenas que hasta aquí contabiliza la misma cantidad de partidos que Kyle.

Ahora, el flojo desempeño en la caja de bateo de ambos le abre una ventana a Rortvedt, quien con producir un poco metería en serios aprietos al mánager Aaron Boone. Pero, ¿Le darán la oportunidad? A Higashioka no le quedan opciones para ir a menores y bajar a Treviño es deshacerse del que ha estado "mejor" entre los 2.

Difícil decisión la que debe tomarse en las oficinas del Yankee Stadium. Nadie querría estar en los zapatos de los mandamases neoyorquinos.