Yadier Molina ya tiene un destino conocido cuando concluya esta temporada; su última en las Mayores: dirigir al equipo Navegantes del Magallanes en la pelota profesional venezolana.

Pero mientras tanto, el legendario receptor boricua sigue acumulando registros en una carrera digna de Cooperstown.

El lunes pasado Molina arribó a 2.098 encuentros detrás del plato y con ello se convirtió en el segundo catcher con más aperturas en la historia de las Grandes Ligas, superando a Carlton Fisk.

El primer lugar de esa lista histórica lo ocupa el también boricua Iván Rodríguez con 2.346 aperturas en la posición de receptor. Fisk queda en el tercero (2.097), Bob Boone en el cuarto (2091) y Jason Kendall en el quinto (1.990).

Con 40 años, el oriundo de Bayamón ha sumado este año otros dos logros a su impecable hoja de servicios de 19 años en la MLB.

En junio, al atrapar un fly de foul por la primera base, se convirtió en el receptor con más outs propinados (putouts) en la historia, con 14.864, dejando atrás en este renglón a su compatriota "Pudge" Rodríguez.

Se anota un putout cuando el pelotero completa un out, ya sea atrapando un elevado, tocando a un corredor, pisando la base o, como en el caso de los receptores, recibiendo el tercer strike.

Y también este año Yadier llegó a 1.000 hits conectados en el Busch Stadium, hogar de los Cardinals.

Con esta marca, por cierto, se unió al histórico Yogi Berra como los únicos receptores con más de 1.000 imparables en un mismo estadio. Yogi los disparó, claro, en el Yankee Stadium.

 

Diez veces All Star, ganador de dos Series Mundiales y 9 Guantes de Oro, nadie duda que "Yadi" ingrese al Salón de la Fama una vez que transcurran los cinco años reglamentarios después de su retiro.

"El Marciano" suma hasta este martes 2.158 hits en 7.770 turnos al bate. En agosto se convirtió en el quinto  receptor con más incogibles en la historia de las Mayores.

 

Su discreto rendimiento ofensivo este año (promedio de .214 al bate, con dos cuadrangulares y 15 impulsadas), lo compensa con creces con su liderazgo en el campo y en la cueva de los Cardenales; donde su veteranía y experiencia lo mantienen como titular indiscutible en la alineación.